
Hasbro tenía una nueva línea de juguetes que llamaba TRANSFORMADORES y estaba formada de una combinación de dos lineas de juguetes por la compañía de juguetes japoneses Takara. Estos juguetes estaban con sus nombres en japonés y Hasbro decidió ir donde la editorial Marvel con el nuevo producto para que idearan una nueva historia que sirva de base para esta nueva línea y nuevos nombres para las figuras de acción.
En el año de 1,983, los editores Jim Shooter y Denny O’Neil crearon toda la historia básica para la versión estadounidense de los Transformadores (el comic publicado inicialmente como mini serie de cuatro números -y que debido a la gran aceptación de los lectores se procedió a seguir con una colección mensual- trata sobre seres robóticos pensantes y con sentimientos que habitan el planeta Cyberton, mantienen una larga guerra civil entre dos bandos, uno heroico llamado Autobot, el cual lucha por la libertad y justicia para todos y el otro maligno llamado Decepticon, que lucha por la cruel dominación de su mundo y ambiciona conquistar el universo. Para sus combates, estos cibertronianos han adoptado características especiales, al cambiar su estructura corporal en todo tipo de armas, vehículos, naves, aparatos tecnológicos. Con el paso del tiempo, ellos se acostumbraron a también ser conocidos como los Transformadores) ellos también propusieron algunos nombres y personalidades que fueron aceptados por Hasbro, pero seria el editor Bob Budiansky quien mayoritariamente aportaría sus ideas al génesis cibertroniano de estos seres mecánicos con emociones.

Para la mayoría de los Transformadores que yo desarrolle por los siguientes cuatro años o más, yo diría que el 80% de los nombres que yo les propuse, fueron aprobados al primer intento. Una cosa que hice para mejorar las probabilidades de obtener la aceptación por parte de Hasbro fue darles a escoger tres o cuatro nombres en vez de uno para el nuevo juguete. Yo hacia eso a menudo con nombres que potencialmente se adecuaban a un personaje en particular, yo debo haber nombrado a cientos durante ese periodo. Megatron es mió.
Sobre el uso de nombres en latín, hay que dar crédito a Denny O’Neil por eso. Él comenzó eso al bautizar a Optimus Prime. En general, Hasbro quería nombres más literales para la mayoría de los juguetes, pero para algunos de los verdaderamente juguetes de comando, ellos preferían nombres con más grandiosidad para ellos, así que ellos me presionaban para seguir en la vena de Op Prime para aquellos. Yo pienso que nombre a Ultra Magnus, Fortress Maximus y Omega Supreme”.

Actualmente, la atención por los juguetes y comics de los Transformadores se ha visto aumentada por su presencia en Hollywood.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.
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