lunes, 5 de septiembre de 2011

CONAN EL BARBARO: POPULARIZANDO LA PROPIEDAD DE ROBERT E. HOWARD.

Para la mitad de los años setentas, Conan se había convertido en uno de los personajes más populares de la editorial Marvel.
Su presencia hizo que se le incluyera en el lugar protagónico de una revista dirigida para un publico más adulto llamada RELATOS SALVAJES, que tuvo un comienzo problemático que se resolvería en dos años; ya con el segundo numero y libre de problemas, la revista tuvo una gran aceptación al entrar en el mercado de las revistas en blanco y negro que eran dominadas por la editorial Warren.
En 1,974, muchas editoriales trataron de subirse al vagón de las historietas de espada y hechicería, hasta Marvel adquirió otros personajes licenciados para explotarlos o creaba sus propios bárbaros aventureros, pero Conan era el rey de la colina y no parecía caer.
El bárbaro de la mítica Cimeria probablemente daba bastantes ganancias en términos de ventas de historietas para la casa de las ideas como lo era el Hombre Araña.
Una empresa llamada The Franklin Mint hacia medallones en esa época, y deseaba utilizar a los personajes mas populares del grupo Marvel.
En su lista, el Hombre Araña estaba en primer lugar y era indiscutible que el increíble Hulk no fuera el segundo elegido.
La sorpresa fue el tercer personaje escogido por la empresa.
De todos los personajes que ellos pudieron escoger, se decidieron por Conan.
La inscripción del reverso del medallón de Conan tenía este dicho: “barbarismo es el estado natural de la humanidad. Barbarismo debe últimamente triunfar.”
Bastante ingenioso.
En todo caso, Marvel no tenía ningún problema con el personaje de Howard porque tenía los derechos para lucrar con él y disponer de él a su antojo en los tratos para sacar todo tipo de mercadería en esa época.
Hubo desde platos y vasos hasta afiches y muñecos, todo un gran negocio.
Así que eso realmente confirmaba que Conan, con poco tiempo en Marvel y en la industria de la historieta, era muy popular.
El personaje tenia un publico cautivo y la editorial que estaba sacando varias revistas en blanco y negro no dudo en sacarlo de RELATOS SALVAJES y darle al bárbaro aventurero, su propia revista sin censuras llamada ESPADA SALVAJE DE CONAN.
También comenzó a producirse por un tiempo, tiras cómicas para periódicos escritas y dibujadas por personal de Marvel en asociación con el patrimonio Howard.
Mientras en el mundo de las historietas, todo era un gran negocio, desafortunadamente, de alguna forma, a pesar de la creciente popularidad de Conan y otras propiedades de Robert E. Howard, la editorial Lancer hizo unas malas gestiones financieras y anunciaron entrar en bancarrota, lo que significó que por un numero de años en la ultima parte de la década de los años setentas y principios de los años ochentas, existieron un gran numero de impresiones no autorizadas de historias escritas de Conan.
En esos años, Conan en el negocio de novelas o libros, no estaba exactamente en una industria en crecimiento.
En aquellos tiempos, él estaba sobreviviendo en la mente del público, primariamente sobre la fuerza de las historietas.
Roy Thomas relató una anécdota al respecto:
“un cantante favorito mío, Sammy Davis Jr., estaba siendo el anfitrión de un programa de televisión, no se si era su programa o él estaba siendo el anfitrión invitado de ese particular espectáculo, (“The Tonight Show.”)
Ahí justo tenía a Arnold Schwarzenegger para entrevistarlo.
Esto fue un tiempo anterior a la película (de Conan), antes que hubiesen comenzado a filmarla, pero él ya había firmado para interpretar al personaje y él dijo que estaba deseoso de salir como Conan el bárbaro.
Y Sammy Davis Jr. le respondió, ‘¡oh, el personaje de las historietas!’
Esa fue la forma de pensar que tenia el público de Conan, sí ellos pensaban en él en esos años, era como un personaje de historietas.
Eso es lo que hizo ser viable a esa película en un tiempo cuando de lo contrario, probablemente hubiera sido un peso muerto.”
De acuerdo a lo expresado, esa particular película en ese particular tiempo, le debe bastante a las historietas, así como lo hicieron las historias de las novelas baratas en términos de viabilidad. ¡Por Crom!
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.