
Lo que empeoró su panorama fue que para promocionar el “gran” cambio del contenido en LOS TITANES (el nombre del grupo representa ahora a un grupo de súper mercenarios liderados por Deathstroke) su primera misión fue matar a Choi. Choi es de piel amarilla. El escritor Eric Wallace declaró que la decisión de matarlo no fue tomada a la ligera. Eso se entiende que Wallace y Didio o Johns, o todos revisaron que ningún otro escritor estuviera pensando en usar al personaje en un futuro lejano o cercano y si Choi ya no es Átomo, y va vivir al Limbo, puede ser utilizado como carne de cañón para mostrar que malosos son los actuales Titanes, “el titulo con una nueva dirección fresca y excitante” dice Wallace.
Pero lo que todos ven es un chino-americano muerto. Ese es un mensaje que están interpretando algunos fanáticos del género de los superhéroes y los que siguen la continuidad DC, que la editorial sin tener en cuenta lo que hace se esta transformando en la Arizona de las compañías de historietas.
Si ellos quieren más a Hal Jordan, Barry Allen, Ray Palmer, Oliver Queen y Ron Raymond para mostrarlos a una nueva generación de lectores, eso suena aceptable. Lo que sucede es que el método utilizado por DC para llamar la atención del consumidor (los que disfrutan la excesiva violencia en juegos de video juegos y televisión) en sus historias es muy cuestionable. La dependencia de mostrar violaciones, torturas, desmembramientos y muertes como dispositivo narrativo es demasiado en algunos casos.
Suena como: “Bien, este científico asiático ha estado por cinco años y no se vende bien, vamos a regresar al científico blanco que tampoco se vendía bien, hagamos un evento que siga los pasos de nuestro ultimo gran evento para demostrar que él es importante y matamos al otro, porque en cualquier caso él no es importante.” Interesante que nadie en la editorial supiera que hacer con Choi. Excepto ponerlo en la lista para matar personajes hecha por el editor en jefe.
Sobre que la purga de personajes étnicos fuese parte de un asunto racial. ¿Intencional? ¿Subconsciente? Nosotros no podemos ver realmente dentro de los corazones y cabezas de Didio, Johns y todo el personal DC para asegurar que esto fue motivado racialmente.

La nostalgia y explotación de viejos personajes por Didio y Johns los muestran como unos descuidados ineptos más que racistas. Una abrumadora falta de juicio.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.
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