jueves, 11 de agosto de 2011

MUJER MARAVILLA Y EL MOVIMIENTO QUE NO LE GUSTA MUCHO.

Ahora continuamos con la charla iniciada en HEMBRAS DE HISTORIETAS RUGIENDO POR LA IGUALDAD.
La heroína amazónica ha sido una figura inspiradora tanto simbólicamente como literalmente por 7 décadas.
Pero sus actuales contribuciones al movimiento de la liberación femenina son de alguna forma, contradictorias.
Todo comienza con su mismo creador, el psicólogo William Moulton Marston, que casi siempre utilizaría al personaje y su reparto secundario como un vehiculo para promocionar diversas teorías y sus fetiches.
Marston dijo que todos los hombres realmente necesitan una mujer fuerte que los domine (aunque fue él quien vivió una relación polígama funcional con su esposa y su amante junto con todos sus hijos con ellas.)
La cantidad de azotainas en los cuentos de la Mujer Maravilla en la era dorada fue extraña.
Muchas personas han argüido que el aspecto de dominación ya aparecía en muchas historietas de antaño.
Al ver lo que escribía Marston bajo el seudónimo de Charles Moulton con arte de Harry G. Peter, sus historias ciertamente reflejaban el aspecto hedonista de Marston.
Podemos ver en las imágenes que aparecieron en una historia publicada en “Sensation Comics” #6 que el comportamiento ¿lesbianismo? no es solo por parte de las amazonas, también la villana nazi para probar su invento (es un rayo invisible) en una “esclava,” esta tiene que estar desvestida, acostada y atada sobre una cama.
No es una queja, pero todos somos libres de meditar, ¿podría considerarse que esta actitud torcida de los autores es la que vendía HISTORIETAS SENSACIONALES?
La experiencia de leer historias clásicas de la heroína del psicólogo fueron bizarras, irracionales y de “nueva era” para algunos de los lectores.
El resultado para la Mujer Maravilla fue que lo que más se recuerda de sus primeros años en la industria del comic estadounidense es que ella estuvo amarrando gente, siendo amarrada ella, se amarraba ella misma, alegremente haciendo lucha libre, atando y dando azotainas a sus amigas.
No es exactamente los momentos brillantes para la dignidad femenina.
Como reacción a la excéntrica etapa de Marston, el personaje estuvo algunas décadas combatiendo la usual amenaza mensual pero con poco espacio y tiempo en sus historias para avanzar o siquiera reconocer la causa feminista.
Todo eso cambió en 1,968, cuando ya se había dado la advertencia que una NUEVA Mujer Maravilla estaba por aparecer.
Cuando las amazonas de la Isla Paraíso se van a otra dimensión para renovar sus “poderes mágicos,” la súper heroína decide renunciar a sus poderes y quedarse en el mundo del Hombre.
Lo siguiente que ella hizo como cualquier ídolo femenino fue abrir su tienda para vender ropa de moda (¿?) siguiendo con la súbita muerte de su eterna pareja, Steve Trevor, la muy soltera y moderna Diana Prince dejo el mundo el negocio del súper heroísmo para entrar al mundo del espionaje internacional, casi unánimemente todo el mundo afirmando que DC la hizo imitar las poses y apariencia de la entonces popular Emma Peel de la teleserie británica “Los Vengadores.”
Adiós, disfraz patriótico; hola, trajes a la moda. Adiós, Liga de la Justicia; hola, boutique de ropa.
Como respuesta a una moda por las artes marciales y a los gurus de ese tiempo, Diana adquiere un mentor asiático llamado I-Ching que le enseñaría varios trucos a la aventurera sin poderes.
Pero esto no hizo más que apartar de la misión original al personaje y entorpecer el enfoque en ella, como CUANDO SE BUSCA UNA NUEVA, NUEVA, NUEVA, NUEVA DIRECCION QUE SEA GANADORA PARA TODOS.
Si algunos lectores no estaban contentos con el desprendimiento de los poderes y del disfraz, existían personas que pensaban que eso disminuía el poder de su feminidad.
Una activista del movimiento femenino llamada Gloria Steinem sacó en el primer numero de su revista “Ms. Magazine” todo un ensayo lamentando la perdida de la apariencia clásica de Mujer Maravilla, clamando que los cambios habían despojado al personaje de su poder.
Todos opinaban que esta Diana Prince era menos enérgica y muy dubitativa.
Steinem y todo quien la apoyaba, le dijo a la editorial National / DC que su editor Denny O’Neil estaba cometiendo un error en ir por esa dirección.
Pronto se revertiría al personaje a su tradicional apariencia que era reconocida en su país y en el mundo, pero no antes de cerrar esta dirección bizarra con el infame “ejemplar de Liberación Femenina.”
En retrospectiva, podría haber habido una mejor intención en el diseño del concepto de “Liberación Femenina” para la portada y la historia.
Lo peor fue cuando los involucrados en producir el cuento le hacen decir al personaje que no tiene ningún conocimiento del movimiento de las mujeres, culminando con el dialogo escandaloso donde la señorita Prince dice que esta de acuerdo con la igualdad de sexos pero no es del tipo que se une a grupos, no es una participante, es más ni siquiera le agradan las mujeres (¿?) y lo dijo en su numero especial enmarcado “ejemplar de Liberación Femenina” (¡!) para no ser un a participante del tipo que se une a grupos, los que armaron el numero se olvidaron por completo que ella fue admitida en el ejercito de los Estados Unidos y en la Liga de la Justicia.
Afortunadamente, la Diana que le desagrada las mujeres y no le gusta participar en grupos fue reemplazada por la tradicionalmente conocida Mujer Maravilla.
Y con ella, inmediatamente regresamos a la dieta estable de portadas dominantes de MUJER MARAVILLA.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.