lunes, 22 de noviembre de 2010

CUANDO SE BUSCA UNA NUEVA, NUEVA, NUEVA, NUEVA DIRECCION QUE SEA GANADORA PARA TODOS.

Desde su concepción en los años cuarentas, la historieta MUJER MARAVILLA ha sido dirigida para ser comprada por niñas, adolescentes y quizás, mujeres adultas.
De la “famosa trinidad” de héroes DC de este siglo, la Mujer Maravilla no es respetada por sus propietarios de la misma manera que lo son Batman y Superman. Uno puede pensar que esto es por las ventas.
Es cierto que Supes y Bats han sido reiniciados bastantes veces pero ellos nunca fueron mal tratados. Se ve que por décadas, el hombre murciélago ha logrado hacerlo mejor que el súper hombre, al grado de ser el mejor personaje que vende en Warner / DC Comics, aunque aun no se entiende como siguen considerando a Bats como si tuviera cara de numero dos hasta el día de hoy.
Pero Superman en comparación con la amazona, nunca perdió a Lois Lane y a sus personajes secundarios.
La pobre Mujer Maravilla perdió a su Steve Trevor, su avión invisible, hasta su propia identidad en algunas ocasiones. En retrospectiva, la versión de la era dorada mostraba el entrenamiento y disciplina que eran sometidas las amazonas.
La mitología era simple, claro, pero las historias eran digeribles. Ella fue la perfecta fuerza de choque contra el régimen nazi de aquellos años. El papel de una mujer fuerte y perfecta era de ella. Ella no solo era una extranjera en tierras extrañas, sino también una guerrera. Esa Mujer Maravilla era una campeona.
Eso hizo que los hombres le tuvieran miedo, ella era una amenaza, toda una mujer vigorosa y segura de si misma quien podía salvar el mundo y trabajar las 8 horas reglamentarias.
La edad de oro de las historietas fue diversión absurda, con desfiles de personajes como un carnaval demencialmente divertido.
Llegaron los años cincuentas y el furor anti-historietas que se desató comenzó a señalar elementos anti-sociales en los trabajos artísticos, asociándolos de perversiones ocultas y la audaz Mujer Maravilla con todo ese sadomasoquismo encubierto, se tuvo que someter gradualmente en cambiar su dirección sin aviso, en donde ella “descubrió su lugar” en el mundo de los súper héroes, al dejar de ser confiada en si misma y comenzar a disminuir su prestancia.
Buscando una nueva dirección, primero se vieron aventuras de Diana, la Adolescente Maravilla, luego al personaje la rodearon de versiones más jóvenes de ella misma, todo para lograr un escenario “aceptable” para los padres que daban el dinero a sus niños para comprar historietas apta para todos.
Allí comenzó el cambio de ser un comic importante a uno de segunda fila.
El ejemplo de la perfección femenina se volvió débil, más dócil y siempre a la disposición de un hombre, Steve Trevor.
Probablemente, si no fuese por la censura que comenzó a regir, ella podría haber florecido por su cuenta y estaría mejor.
Los años sesentas comenzó una evolución gradual en el estilo de las historietas de súper héroes, pero en la historieta de MUJER MARAVILLA, lo contemporáneo de esos tiempos era dejar de mostrar la familia Maravilla y regresar a las historias de la edad dorada, peleando huevos gigantes, gorilas extraterrestres y haciendo equipo con Superniña, cosas por el estilo.
Las ventas de su historieta estaban bajando dramáticamente, así que alguien de la compañía debe haber gritado, “¡dejen de hacer esa clase de cuentos, necesitamos una idea vendedora!” y la etapa moderna a go-go de Diana Prince nació.
Adiós la vieja, hola la nueva Mujer Maravilla ¿¡sin poderes?!
Era un esfuerzo desesperado de los escritores y editores, hay que llamar la atención de nuevos lectores y elevar las ventas de alguna forma, el personaje fue despojado de sus poderes y dejado suelto en la continuidad como una humana.
Pero no una simple humana, la nueva dirección impuesta por los responsables fue que la muy “MOD” (moderna) Diana dejara el negocio de los súper héroes y entrara en el mundo de James Bond y Modesty Blaise, aja, el mundo del espionaje internacional muy de moda en esos días de guerra fría mundial, reflejando la apariencia y las aventuras de Emma Peel, un personaje de la entonces popular teleserie británica “Los Vengadores.”
Su eterno elemento romántico había muerto repentinamente y ahora ella estaba “soltera.”
También en respuesta a una breve moda de gurus y mentores exóticos, Diana Prince adquirió un asociado-maestro asiático llamado I-Ching (experto de artes marciales) todo esto desenfocando la misión para la que fue creado el personaje y desdibujando el perfil de la Mujer Maravilla, pero, negocios son negocios.
Pero como todas las cosas tienen un final, la fase moderna terminó.
La nueva dirección en las historias fueron una especie de era de oro sin ser dorada que se detuvo cuando a mediados de los años setentas, finalmente DC Comics descubrió que el programa de televisión de la amazona, en su segundo intento con la carismática Lynda Carter (el primero con Cathy Lee Crosby fue un fiasco) fue un éxito con la gente en Estados Unidos (y después en el mundo) la editorial saltando en el vagón del triunfo decidió que era el momento de otra nueva dirección para la Mujer Maravilla.
Se cambió de Mujer Maravilla, la heroína del pasado en Tierra-2 fue la titular en la historieta, para imitar las aventuras de la primera temporada del programa que se situaba en la segunda guerra mundial.
Mientras que la “verdadera” de la Tierra -1 se fue a otros comics como personaje de relatos cortos en HISTORIETAS DE AVENTURAS ó LO MEJOR DEL MUNDO.
Esta fue su mejor oportunidad para volver a estar en primera fila junto con los héroes más populares de DC que ustedes ya saben.
Pero a partir de los años ochentas, cuando la atención de la teleserie se apagó y se busco una nueva dirección para la Mujer Maravilla, DC Comics se dio cuenta que no tenia un símbolo registrable para su amazona como “el murciélago” y “la letra s,” así que junto con “la nueva sensacional Mujer Maravilla,” se eliminó al ave estilizada de su pecho y entro su nuevo emblema “WW” y la editorial ya tiene una marca registrada que se puede explotar (“¿sostenes maravilla?”)
Entonces vino 1,985 y la Crisis de Tierra Infinitas erradicó todas las anteriores direcciones y para 1,987, la “era George Perez” haría su inicio y seria la más duradera en la memoria de esa generación de lectores, al eliminar y agregar elementos al perfil que en definitiva, ayudo a la historieta a mantenerse en los puestos de ventas por años.
Pero los años noventas fueron más difíciles para mantener los “nuevos” mitos instalados y las ventas comenzaron a caer.
La nueva dirección impuesta por la editorial fue ver más sexo y violencia (dentro de lo permitido por el código) junto con la moda “fui despojado de mi súper identidad pero dentro de un par de años la recupero,” etapa bastante popular en el genero de los superhéroes que se explotó hasta el hartazgo.
Luego de esta fase de tetas y culos para deleite del sector masculino, se trató de buscar una nueva dirección con el “responsable” de haber puesto algo de respeto y “Marvelización” a Supes: John Byrne.
Se sobre impuso versiones dobles de personajes sobre el reparto creado por Perez, se incluyó las creaciones de Jack Kirby para ser parte de su continuidad, llegando a complicar aun más el origen de Donna Troy / ex-Chica Maravilla / ahora llamada Troya.
Pero lo que se llevó el premio de las ideas radicales fue oficializar a Diana Prince como la segunda Mujer Maravilla (¡¿?!) ante los ojos del universo DC.
Allí es el momento que los lectores notan que el personaje tiene una historia confusa y compleja. Algo que se agravaría con los compradores en el curso de los años.
Después de Byrne, hubieron escaramuzas editoriales con la colección, finalmente, en la nueva dirección con Phil Jimenez se trató de incorporar todas las direcciones anteriores en una historia cohesiva.
Esto duraría como dos años y seria prácticamente erradicado con la siguiente nueva dirección que participaría de la etapa oscura de la editorial que se estaba imponiendo en toda su línea de comics.
En dos años y medio veríamos a la heroína sumisa -en vez de respetuosa- con sus dioses y cometer un homicidio “oficial” con su respectiva culpabilidad, algo bastante opuesto a todas las ocasiones anteriores en donde ella ha matado con poca repercusión en el personaje.
Pero las ventas no mejoran y DC le hace flaco favor al incluir a la amazona en sus eventos con “crisis,” después de más de 60 años de existencia, el efecto editorial de las nuevas direcciones que le causaron al concepto de la Mujer Maravilla fue de un total descarrilamiento.
Hasta ese momento, la continuidad DC hizo ver a la Mujer Maravilla y a su pueblo como una versión enfermiza y agregando una imagen de villana al personaje.
Se tenían que aplicar ciertas reparaciones en la historieta y la nueva dirección esgrimida por Gail Simone para repotenciar a Diana como símbolo positivo fue bienvenida. El esfuerzo duró como dos años y medio, y antes de llegar a los 600 números, con las cotidianas señales de bajas ventas, era hora de otra nueva dirección.
Una nueva dirección que fue inaceptable por gran porcentaje de compradores de la historieta, ha sido todo una marca en la historia de MUJER MARAVILLA, haciendo salir al escritor “para aprovechar mejor su talento en otro producto” y que los jefes ordenen a los reemplazos que se apresuren en terminar esta “nueva dirección.”
Cualquiera que se ha puesto a estudiar la historia de los relatos de la Mujer Maravilla de los últimos 50 años de publicación, puede decir que sus dueños y editores no tenían ni idea de que hacer con ella. Actualmente no tienen idea de que hacer con ella.
Siempre su historia ha sido interrumpida para ser re-escrita y cada “nueva dirección” la ha diluido y degradando su valor.
Esos carteles de “¡osada nueva dirección!” en las portadas finalmente muestran que las historias ni son osadas ni tan nuevas, porque MUJER MARAVILLA tiene el hábito de desplomarse.
Su disfraz ha sido continuamente editado para enfatizar dichos cambios. La peor ofensa fue haberle quitado las cosas que la hacían especial y convertir al personaje en un Superman femenino. No era necesario.
DC sigue manteniendo la ilusión que la Mujer Maravilla es uno de sus personajes de primera línea, pero eso no es verdad.
Su lugar esta siendo ahora ocupado por Linterna Verde y detrás de este, lo sigue de cerca Flash.
DC puede pretender que ella esta al nivel comercial de Batman y Superman, es su negocio.
Mujer Maravilla es uno de esos personajes que trabaja mejor como estrella invitada ó en una historieta de equipos.
Si uno le pregunta al publico en general (que no compra ó lee comics) que mencione una súper heroína, cada siete u ocho personas de una decena van a decir Mujer Maravilla.
Más por Lynda Carter que por la historieta, me temo.
Dentro del mundo de las historietas, hay un par de elementos que le causan problemas al producto: la predominante masa de lectores masculinos no encuentran nada en ella con que identificarse y menos en seguir comprando la historieta; el predominante personal creativo masculino que por décadas no tiene imaginación para saber como manejar una mujer fuerte (cuerpo y mente) como personaje.
Todos los grupos creativos han buscado direcciones y peleado por años para encontrar algo para enganchar y mantener un amplio-duradero grupo de consumidores, siguiendo modas y estilos todo el tiempo, pero nunca encontrando la voz que asegure a un público lector.
Los editores en DC no saben manejar este producto, no hay necesidad de reinventarla constantemente. La súper heroína lo estuvo haciendo bien desde que fu creada en los años cuarentas y si hubiese tenido mejor suerte con sus propietarios, ella hubiera podido ser tan comercialmente poderosa como Bats y Supes en la línea de comics.
La Mujer Maravilla siempre será eternamente joven y siempre estará aprendiendo como es el mundo del hombre y que tan oscuro puede serlo. Pero también sabe que siempre hay esperanza, ella trae compasión y fuerza que sirve para ayudar y alentar a los hombres y mujeres de buena voluntad.

Ya sea que uno prefiera que venga de la antigua Grecia o de la isla perdida de las azotainas, ella no es de este mundo. Superando eso, ella ha sido criada en una cultura que es lesbiana ó célibe, ustedes escogen.
Ella al entrar en un mundo de dos géneros tenia mucho campo por recorrer, argumentalmente hablando si la comparamos con cierto kryptoniano ó detective marciano que conocemos.
La última nueva dirección por J. Michael Straczynski fue algo que se considera por la mayoría en su país como un revoltijo desastroso.
Así que habrá que tener paciencia hasta que cierren este enredo de historia y esperar otro anuncio de “osada nueva dirección” y ver si esta vez entregan a sus fanáticos, una historieta que contenga algo que se parezca a la Mujer Maravilla.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.