sábado, 4 de junio de 2011

HEMBRAS DE HISTORIETAS RUGIENDO POR LA IGUALDAD.

Los dueños de las editoriales de historietas en cualquier parte del mundo tienen sus dedos colectivos sobre el pulso de la gran civilización, siempre mirando cualquier moda, tendencia o movimiento para incorporarla en sus historias ya que ellos perciben que eso es lo que sus lectores quieren ver reflejado.
Invariablemente, en algunos de esos intentos de reflejar la cultura terminan siendo (sin querer) hilarantes. Temas de interés son torpemente abordados y que terminan caricaturizando la tendencia en lugar de capturar la simpatía. El movimiento de liberación femenina en los años finales de los años sesentas y principios de los años setentas no fue excepción a esta regla del juego. La vieja guardia junto con la joven promoción gradualmente comenzó a mostrar personajes femeninos con actitudes agresivas para tomar el mando. Los papeles tradicionales de damisela en peligro y figuras pasivas de fondo fueron reemplazados por estridentes agitadoras que tenían mucho que demostrar. Una de esas primeras muestras en el ambiente fue en 1,968 cuando Lois Lane, la “primera dama” de las historietas de superhéroes con una pose a “go-go” sacaba a Superman fuera de su (antigua) vida al destrozar la parte del logotipo en donde esta la palabra “novia,” mostrando con ello un fuerte golpe simbólico. En el curso de los meses, el resto de “las combatientes” harían sus demostraciones en toda historieta posible y en especiales dedicados a las chicas, con portadas con gestos desconcertados y expresiones exasperadas por parte de los héroes DC, quizás evocando las mismas actitudes de los creativos. Es obvio que al iniciar la década de los años setentas, los sinceros (y sordos) escritores y editores no estaban promocionando muy bien los derechos iguales para las mujeres, mas bien vendían el mensaje que “las feministas son una amenaza.” En vez de sacar modelos a seguir, los personajes femeninos se comportaban como amargadas mujeres listas para pelear y humillar a los hombres. Solo aprecien el boceto de Marie Severin para la portada de LOS VENGADORES # 83 con la actitud de Valquiria contra los “cerdos machos chauvinistas” que esgrimía la impetuosa Valquiria de Marvel en sus primeras apariciones contra los héroes Marvel. Y otros nuevos personajes complicados en “el poder para las chicas” como Thundra, la Gata y Ms. Marvel, fueron reduciendo su acalorada voz exigiendo su lugar a sus colegas masculinos. Mientras que en DC, las situaciones eran complicadas en que las colocaban a las figuras femeninas.
Paralelos sutiles entre activistas feministas con salvajes hembras míticas como harpías, amazonas y medusas fueron temas vergonzosos al ser repasados. La palabrería no va con heroínas como Power Girl o fanáticas villanas del feminismo que rebajan el símbolo de la masculinidad al hacen besar sus botas como Zafiro Estrella a Supes, ante la mirada horrorizada de la mini faldera Lane (que debió ser de admiración.) Cuando los creativos masculinos trataron de abordar temas feministas siempre salían ligeramente con la suya. Pero eso conseguía que muchos lectores femeninos se quejasen que las mujeres en los comics no parecían actuar como personas por ser casi siempre representadas como hiper-sexualizadas o que fuesen más rudas que los machos. Un problema que todavía persiste (en menor grado) en la actualidad. Y si se preguntaban donde esta el símbolo máximo del poder feminista que conocemos como Mujer Maravilla, ella es todo un capitulo por si sola. Esta charla continuara.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.