viernes, 5 de noviembre de 2010

WARNER BROS. NUNCA COMPRO DC COMICS.

Durante la adquisición de Marvel Comics por la corporación Walt Disney, una interesante idea equivocada fue continuamente repetida por algunos sectores y ahora me referiré a este concepto erróneo.
Es muy frecuente decir que DC Comics fue adquirida por Warner Brothers.
Después de todo, la editorial de historietas es actualmente una filial de Warner Communications, Inc. La que a su vez, esta organización es una filial de Time-Warner, Inc., un conglomerado masivo de medios de comunicaciones estadounidenses.
Como sea, eso no es como sucedió en realidad, verdaderamente todo esto comenzó, aunque suene de película, en una funeraria.
Es 1,953, cuando Steve Ross de 26 años, se casó con Carol Rosenthal, la hija de Edgard Rosenthal quien tenía una casa funeraria. Ross se fue a trabajar con su suegro y pronto el par se metería en un pequeño negocio de empresa teatral.
A fines de esa década, Ross sacó un préstamo bancario para iniciar un negocio de autos para rentar “Abbey Rent a Car.” Ross posteriormente se asociaría con un negocio de garajes llamado Kinney. La nueva compañía fue llamada Kinney Parking Company.
Durante los años sesentas, Kinney Parking Company se fusiono con una compañía de limpieza de oficinas llamada National Cleaning Company de propiedad de un pariente del suegro de Ross. La nueva compañía fue llamada Kinney National Company. Cuando se hizo publica en esos años, la compañía estaba valorada en $12 millones.
En 1,967, esta compañía compró National Periodical Publications (la editorial que publicaba DC Comics.)
Ese mismo año, compraron una agencia de talentos llamada Ashley-Famous.
Así en 1,967, las historietas DC fueron parte de Kinney National Company, no de Warner Brothers. De hecho, National fue básicamente libre de manejar sus propios asuntos (como se ve en sus indicios de publicación) solo que eran parte de la gran Kinney National Company.
Entonces en 1,969, Kinney compró Warner Bros.-Seven Arts., que se encontraba extremadamente pobre de efectivo en aquella época.
(La Warner en esos años, había sido comprada por Seven Arts y también vendido casi todas sus propiedades -documentales, películas, dibujos animados, todo lo que tenían- en un esfuerzo para reunir el siempre necesario efectivo para continuar. Ellos retuvieron los derechos para crear nuevos trabajos basados en las viejas propiedades. Le tomaría a la compañía de los hermanos Warner como cuarenta años para recuperar todas esas propiedades, después que ya habían pasado por las manos de empresas como APP, UA, MGM y Turner.)
Aun así, la compañía fue llamada Kinney National Company, no Warner.
Warner fue tan solo un "Kinney Leisure Service," como aparecía en varios afiches de películas en ese periodo.
Todo cambiaria en 1,972 con un escándalo de estacionamientos, según algunos estudiosos del tema como Gerard Jones, la industria de aparcamientos estadounidense no siempre ha sido la más honesta de las industrias al estar conectada con el crimen organizado, esto forzó a Kinney para separar sus otras compañías de su prospero imperio de la diversión, así que se dividió todo de sus negocios no relacionados con el entretenimiento y se continuó bajo un nuevo nombre: Warner Communications, Inc.
Y es ahí que solo entonces que DC Comics fue oficialmente parte de Warner, y le tomaría algunos años más a las historietas darle reconocimiento a Warner Communications, Inc. en sus indicios de publicación.
Así que esto es básicamente una larga forma de decir que DC Comics nunca fue comprada por Warner Brothers.
Lo que siempre me llamó la atención de la conexión Warner Bros. / DC es que hasta la primera película de Batman, los de Warners nunca produjeron ni una de todas las películas basadas en los personajes DC de su propiedad, ellos se sentían seguros con solo cobrar los derechos para que otros estudios-productores los usaran y con el arreglo para distribuir esas películas, hasta usando pequeñas subsidiarias para eso.
Es comprensible que la mayoría del público por asociación de ideas equivocadas crea que Warner las había hecho, ahora son otros tiempos comerciales pero siempre iguales de feroces.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.