martes, 16 de noviembre de 2010

MUERTE DE UN PERSONAJE QUE SE SUPONIA NO MURIERA.

En los años setentas, Marvel Comics había adquirido los derechos para explotar las novelas de Sax Rohmer, cuyo protagonista era el infame villano asiático Fu Manchu.
Roy Thomas les encargó el desarrollo del concepto en historieta a Steve Englehart y Jim Starlin, indicándoles que el héroe de la nueva serie seria Shang-Chi, el hijo del científico loco chino.
Las novelas estaban situadas a principios del siglo XX, donde el maligno e inteligente Fu Manchu es perseguido constantemente por dos héroes europeos, el comisionado Sir Dennis Nayland Smith y Dr. John Petrie. La actitud de estos aventureros británicos se parecía en cierto estilo a los famosos Sherlock Holmes y Doctor Watson de Sir Arthur Conan Doyle.
Petrie, como el personaje del Doctor Watson, es quien también narraba las primeras aventuras de Smith, quien como Holmes, perseguía a su Dr. Moriarty.
Vemos en EDICION MARAVILLA ESPECIAL #15, que la acción esta situada en nuestros tiempos modernos, este es el primer número en donde aparece Shang-Chi y su padre lo envía a matar al Dr. Petrie. Y como hijo obediente, a pesar de ciertas dudas que él tiene sobre su primera misión, cumple con asesinar a Petrie en la historieta.
Esta muerte hace que Sir Dennis le explique a Shang-Chi que mal sujeto es su viejo y le haga cambiar su modo de pensar. Por un tiempo, el héroe seria considerado un asesino fugitivo de la ley y el blanco de los asesinos enviados por su padre.
Posteriormente, Shang lograría ganar la confianza de Nayland Smith y trabajarían juntos para anular todas las conspiraciones de Fu Manchu.
Como sea, hubo un problema que ni Starlin y Englehart se percataron.
No debían matar a Petrie.
Aparentemente, se había estipulado en la novela “el rastro de Fu Manchu” que el genio del mal había dado su palabra de no matar nunca a Petrie y a su hija Fleurette, todo un asunto de “honor y respeto al enemigo.”
Esto debe haber fastidiado a la viuda de Sax Rohmer, quien notificó a la editorial sobre este error.
Al llegar la queja, ya Thomas, Starlin y Englehart no estaban en la historieta, así quien buscó una solución al problema fue el escritor Doug Moench.
Y antes que uno diga, “el que se murió fue un clon”, se reveló en TAMAÑO GIGANTE MAESTRO DEL KUNG FU #3 que el Dr. Petrie estaba vivo y que él había fingido su muerte.
Marvel no tiene más los derechos sobre los personajes de Rohmer, así que realmente ya no importa, pero en esos tiempos, fue un caso bastante peculiar.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.