martes, 2 de noviembre de 2010

CUANDO KIRBY NO CUIDO LA CARA DEL ICONO DE LA DC.

En 1,970, con la salida del dibujante Jack Kirby de Marvel Comics, su rival en el negocio de los comics estadounidenses, la editorial National / DC comenzó a sacar cuando aviso publicitario pudo en sus historietas con frases como “Kirby esta llegando” y ¡Nuevo, la magia de Kirby!”
Aparte de presentar unos nuevos personajes cósmicos, el anuncio que el “rey” (escritor-dibujante-editor) se haría cargo de una de las historietas de más bajas ventas de ese momento, para los entendidos era seguro decir en esa época, que la mayor atracción para comprar esa historieta era por el arte y no por los diálogos.
Esta es la historia completa de cuando Kirby dibujaba la historieta de JIMMY OLSEN para National / DC en principios de los años setentas y la editorial que retocaba su trabajo.
Las primeras cinco historias escritas y dibujadas por Kirby que se publicaron en orden, fueron: Forever People #1 (Personas Eternas), New Gods #1 (Nuevos Dioses), Mister Miracle #1 (Señor Milagro), Jimmy Olsen #133 y #134 (Jaimito Olsen.)
Superman apareció solo en el primer mencionado; Superman y Jimmy Olsen aparecieron juntos en los dos últimos.
Cuando Kirby envió el material dibujado a lápiz, algunos de los superiores de Carmine Infantino (el editor en jefe de esa época quien aprovechó el malestar de Kirby con Marvel y logró contratarlo sin problemas) le indicaron que no podían tener a sus personajes con esa apariencia. Ejecutivos de la división de licencias eran los que argüían que esos dibujos dañaban el valor de la propiedad con “Superman fuera del modelo.” La editorial había registrado a todos sus personajes para explotarlos en sus planes comerciales y los dibujos de Kirby se desviaban demasiado del modelo aprobado por la compañía. Además, ya se estaba cultivando una “apariencia-look” en toda su línea de historietas por la que sentían orgullo y miraban con desden todo trabajo artístico de sus competidores. El estilo de dibujo de Kirby (considerado inferior en algunos sectores de la oficina) era prácticamente su “versión Marvel” de la figura emblemática de la editorial que no se veía correcta. La política de la editorial fue que se retocara todo lo que fuese necesario, el retoque era algo que se hacia ocasionalmente a cualquier trabajo que se requiriera bajo orden editorial. Vince Colletta fue designado para entintar los trabajos de Kirby y se le pidió que pusiera en vereda esos dibujos, que fuesen más a tono con las versiones oficiales de Supes y Jaimito. Pero después de ver los acabados de Colletta, se hizo evidente que no había mejoría. Todos vieron que las caras empeoraron y se veían congeladas e impersonales. A pesar de que algunos apoyaban a Colletta, quien no era lo suficientemente hábil como dibujante, finalmente se dio la orden de no mandar las páginas para su impresión. Con el debut de Kirby continuamente publicitado en esos meses, se alteró el orden de publicación.

Para poder arreglar los dibujos de Superman y Jimmy Olsen, la historieta JIMMY OLSEN [que debió salir publicada primero] fue demorada, la editorial publicó primero “Personas Eternas del Súper Pueblo” con los retoques del veterano dibujante Al Plastino en la figura y rostro del hombre de acero.
Plastino también se encargó de Supes y Olsen, para eso dibujó nuevas poses y figuras, además de nuevas cabezas, que todo terminaba siendo pegado sobre los dibujos que hizo Kirby en las páginas entintadas por Colletta. Luego le toco el turno a otro veterano, Murphy Anderson, para hacer los ajustes. Anderson redibujaría a lápiz algunas poses y Colletta lo entintaría todo, excepto las caras que Anderson al final, las entintaría.
Si hubiesen tenido a Anderson como entintador a tiempo completo desde el principio, esa historieta no hubiese sufrido de lo embarazoso de ver estilos opuestos de dibujos y entintados no acreditados en la mismo panel de varias paginas. Las portadas que Kirby hacia, la mayoría de veces eran entintadas o alteradas por Neal Adams para estar más alineadas a esa política de la compañía.

Kirby les dio motivos para esto, él no podía hacer correctamente los gestos faciales, ni siquiera hacer el cabello con el rizo característico del héroe o la conocida barbilla partida y menos el emblema del pecho. Kirby se quejó con Infantino, pero no había nada que hacer.
El ex-asistente de Kirby en esos años, Mark Evanier, siempre lo ha expresado de esta forma: “Jack estaba totalmente fastidiado por el hecho que alguien en DC insistiera que sus dibujos de Superman y Jaimito Olsen tuvieran que ser retocados. Yo quiero decir ¿qué dibujante no estaría descontento sobre algo como eso? Él también no comprendía ese pensamiento. Semanas por semanas, los tipos de DC le decían ‘nosotros queremos que tu lleves nuestras historietas en nuevas direcciones. Nosotros necesitamos que nos ayudes a reinventar nuestra línea para el futuro’ y entonces a la primera ocasión que Jack les entrega algo, su reacción es ‘¡sooo! ¡Esto no se parece a nada que nosotros hemos estado publicando! ¡Nosotros necesitamos traer a un tipo que haya dibujado a Superman desde los años cuarentas, un dibujante [Al Plastino] que nosotros ya no queremos que este trabajando con Superman para que lo redibuje todo!’
Así que Jack estaba molesto y perplejo. Pero no quería demostrar a sus nuevos jefes que no podía encajar y continuó jugando como si nada. Él podía decirles que no se incomodaba mucho con eso. Pero él me decía a mi y a cualquiera que estuviese cerca por ahí, que ellos estaban muy equivocados con este asunto, tanto en términos de respeto por su trabajo y por las ventas de la historieta.”
Fue algo deshonesto para los lectores que no les advirtieran que no recibirían una aventura 100 % Kirby y con el mismo Kirby que actuaba con ciertas personas como si esto fuese una desconsideración. Aunque Murray Boltinoff fue el editor simbólico durante la residencia de Kirby como escritor-dibujante-editor de Jaimito Olsen, no hubo ninguna especie de control en lo que hiciera, excepto por esas caras y poses de personajes que no eran creados por él. Kirby no fue sacado de la historieta derivada de Superman, después de que la gente editorial se dio cuenta que Kirby no podía dibujar el personaje creado por Jerry Siegel & Joe Shuster, su paga no fue recortada, solo hicieron que alguien siempre arreglara sus rostros y figuras.
En esos años para la compañía, Superman era más importante que Kirby. Una vez que un personaje alcanzó un estado icónico, se vuelve más valioso que cualquiera que trabaje con él. Es el personaje quien estaba vendiendo el producto en ese punto y no el creativo. Para el punto de vista de DC, ellos estaban cubriendo una de las debilidades artísticas del “rey” y ellos podrían haber esperado que no fuese ingrato.
Aquí hay preguntas que surgen en la mente al escribir esto, ¿alguien oficialmente de DC le dijo a Kirby frente a frente, que a ellos no les gustaba su Superman? ¿Que podría dibujarlo según sus especificaciones? Si uno de los editores ejecutivos nunca le dijo que lo dibujara diferente, entonces es culpa de DC por pasar por alto un simple acto de cortesía. Si ellos le pidieron que lo dibujase diferente y él los ignoró, entonces no hay razón para que se quejara abiertamente. Claro que esas respuestas a este caso nunca podrán ser respondidas.
Una gran ironía que Kirby debido a sentirse decepcionado y disgustado con Martin Goodman y Stan Lee en Marvel, la abandonó por DC, en donde también volvió a sentirse decepcionado y disgustado con Carmine Infantino y otros en DC, finalizando el contrato, fue a buscar trabajo de nuevo donde Marvel, superando su resentimiento personal hacia Lee. Y esa es otra historia.
Antes de reimprimir lo que hizo Kirby en los años setentas para DC en volúmenes especiales, Boa Greenberger (entonces editor superior del departamento de ediciones coleccionadas en DC) declaró “que sin demora, yo voy a hablar con el “dude” sobre re-entintar caras.” El “gomoso” a quien se refiere ese editor era el dibujante Steve Rude, quien imita bien el toque de Kirby. Los instigadores del plan de redibujar los redibujos de JIMMY OLSEN se echaron para atrás, al hacerles ver que aunque eso llamaría la atención de muchos consumidores, no es ético y nada práctico.
Los tomos recopilatorios publicados hasta el día de hoy siguen con los mismos retoques que provocaron una serie de disgustos al “rey,” hace más de 40 años.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.