viernes, 5 de noviembre de 2010

EL SUB-MARINERO Y AQUAMAN: OTRO CRUCE NO OFICIAL.

Durante el mes del horror en el blog les mostré UN CRUCE NO OFICIAL DE MARVEL Y DC POR HALLOWEEN.
Pero ahí mencione que hubo otro cruce de ambas compañías anterior a ese, debido a las historias que aparecieron en las historietas de AQUAMAN #56 (fechado abril 1,971) y EL SALVAJE SUB-MARINERO #72 (fechado septiembre 1,974.)
La historia comienza en “La criatura que devoró Detroit” escrita por Steve Skeates y dibujada por Jim Aparo.
Ahí aparece Don Powers quien es un nuevo súper héroe llamado Cruzado y que tiene mala vista, eso lo hace inventar un satélite que crea luz diurna para las noches en Detroit ¡para que pueda seguir su carrera nocturna contra el crimen!
Lo desafortunado es que su satélite causa un aumento explosivo en las algas marinas que amenaza con devorar la ciudad (no como el ser monstruoso de la portada de Nick Cardy sino del tipo de amenaza ecológica más realista.)
Al final del episodio, Aquaman logra localizar el centro de mando que controla el satélite, se encierra dentro para evitar ser detenido por los guardias armados y aprieta el botón de “destruir” y es el fin.
¿”Fin”? ¡No solo de la aventura sino de la colección! National /DC había cancelado la historieta y no hubo forma para saber como continuaba este relato.
Pero Skeates no se quedo tranquilo. Él dijo que sí hubiese salido el numero 57, todos hubiéramos visto que después de la destrucción del satélite, Aquaman llegaría al lago Erie y descubriría que había perdido su habilidad para respirar bajo el agua y su poder telepático
En ese mismo año, el escritor había creado un héroe acuático para Warren Publishing llamado Príncipe Targo en donde tres tramas para Aquaman fueron alteradas y aparecieron publicados en la revista EERIE.
El primer guión apareció en el numero 36 como “Prototipo,” el segundo guión (que debió ser AQUAMAN #57) apareció en el numero 40 llamándose “el una vez poderoso Príncipe” en donde unos villanos roban el anillo místico de Targo que le da poderes bajo el mar y el tercero apareció publicado en EERIE #37 titulado “el otro lado de Atlantis.”
Tres años pasaron y Skeates logró vender una historia a Marvel para usarla con Namor, su príncipe de Atlantis.
El hábil escritor decidió transformar su historia no publicada para Aquaman por segunda vez (¡!) en una secuela directa que trataba de las consecuencias de la detonación del satélite y lo que trajo en su interior desde el espacio.
Se recapitula parte del dialogo y la acción de donde quedo inconclusa, hasta vemos la mano de Aquaman (con un color distinto al de su guante) apretando el botón de “destruir.”
Hay una captación que dice “quien sea ese hombre…y porque él deseaba destruir el satélite...¡no es necesario que nos preocupe!” Pero lo que si debe preocuparnos es lo que hay dentro de los restos del satélite destruido al caer al planeta.
Dentro había una forma de vida extraterrestre que sobrevive a la caída y se mezcla con las algas y fango del fondo del mar formándose un monstruo marino.
Ahora es el Príncipe Namor, el salvaje Sub-Marinero quien debe enfrentar una criatura inadvertidamente creada por Aquaman.
La cosa fangosa en uno de sus ataques, lo vuelve ciego a Namor, pero esto solo lo enfurece más al atlante.
Usando cada onza de su enorme vigor, el Sub-Marinero vence al ente, provocando que abandone su forma humanoide y regrese al espacio.
El efecto de la ceguera desaparece cuando el ser abandona nuestro sistema solar.
Irónicamente, la primera parte de esta historia apareció en el último número de Aquaman y la segunda parte aparece en este número de la colección del Sub-Marinero que resultaba ser el último. Marvel también cancelaba a su héroe marino.
Esta fue la historia del primero (ó al menos uno) de los cruces no oficiales de Marvel-DC.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.