lunes, 27 de diciembre de 2010

CUANDO HICIERON INOCENTES A LOS LECTORES Y EDITORES DE MARVEL.

Esta es una historia de cómo Frank Brunner y Steve Englehart lograron escabullirse de una pequeña controversia creada por ellos en un argumento del Doctor Extraño llamado “Sise-neg” (Génesis) que apareció en ESTRENO MARVEL en los años setentas, donde resumiendo, trataba de la presencia del hechicero supremo siguiendo a “Dios” mientras él crea el universo.
Ellos habían completado el numero 14 y aparentemente por alguna razón, nadie editorialmente les prestaba atención a lo que ambos estaban haciendo hasta que salió publicado el número y Stan Lee (él lo vio o alguien se lo hizo ver) escribió una carta a Englehart y Brunner diciéndoles, “nosotros no podemos hacer a Dios. Ustedes van a tener que poner una retractación en la columna de cartas diciendo que este no es ‘el’ Dios sino es solo otro dios.”
Todo esto sucede en 1,973 y Lee siempre quiso mantenerse al margen de cualquier lío que no lo haya provocado él.
El dibujante Brunner dijo, “si nos retractábamos, todo lo que hicimos sería inútil. Esto sucedió cuando estábamos en California. Steve había ido a Texas por algo y cuando nos reunimos, confabulamos para fraguar una carta de un reverendo Billingsley de Texas, una persona QUE NO EXISTE.
Este diría en la carta que uno de los niños de su parroquia le mostró la historieta y se quedo anonadado y alelado diciendo ‘¡esta es la mejor historieta que he leído!’ y nosotros firmamos con ese nombre falso de Austin, Texas.
Cuando Steve regresó a Texas, él envió desde ahí la carta para que tuviera el apropiado sello postal. Entonces, ambos recibimos una llamada telefónica de Roy Thomas y nos dijo: ‘hey, sobre esa retractación, yo voy a enviarles una carta, y en vez de la retractación ¡yo quiero que ustedes impriman esta carta!’ ¡Y era nuestra carta! ¡Nosotros publicamos esa carta! ¡Hey, funcionó! Steve y yo pensamos ‘¡guau, esto es perfecto!’ Después averiguamos que Jim Starlin era quien estaba en Nueva York leyendo el correo de los fanáticos en las oficinas de Marvel y fue él quien leyó primero la carta, él creyó que todo era verdad y se la dio a Roy, ¡quien a su vez se la mostró a Stan!”
Confesiones de dos conspiradores.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.