jueves, 30 de diciembre de 2010

¡SANTOS MAYORDOMOS, BATMAN!

En la teleserie de Batman de los años sesentas, vemos al actor británico Alan Napier haciendo el papel del fiel mayordomo que sabe las identidades secretas de sus amos.
Muchos saben que su presencia hizo que resucitaran ese personaje que había muerto en las historietas.
Pero en la era dorada de los comics estadounidenses, el original Alfred era un sujeto obeso, calvo y sin bigote.

En 1,943, tan pronto como el voluminoso Alfred había hecho su aparición en las historias de Batman, un serial sobre el hombre murciélago se produjo y en ella el actor William Austen que representó a Alfred era un hombre delgado.
Hubo una decisión editorial de alterar la apariencia del personaje para ser más parecido al actor del serial del cine.
El mayordomo fue enviado a un centro de salud donde perdió una enorme cantidad de peso en HISTORIETAS DE DETECTIVE # 83 y regresó tan flaco que hasta Batman & Robin al principio lo desconocieron.











A pesar de haber sobrevivido a la campaña negativa contra las historietas de los años cincuentas, el editor Julius Schwartz (al hacerse cargo del universo de Batman) mantenía cierta desconfianza sobre dos hombres y un niño-adolescente viviendo solos en la misma casa.
Entonces se planeó deshacerse de Alfred y eso fue efectivo desde HISTORIETAS DE DETECTIVE # 328, el personaje murió aplastado por una gran roca (que debía caer sobre el dúo dinámico) en el proceso de salvar las vidas de sus amos.
En el final vemos que hace su aparición la tía Harriet de Dick Grayson como reemplazo del fiel sirviente.
Aunque esto fue hecho para proteger a las historietas del hombre murciélago de las acusaciones de estar promoviendo la homosexualidad, Schwartz y su gente no se percató del aspecto “¿Por qué aparece AHORA una tía de Dick? ¿Recién se enteró que Brucie es asquerosamente rico y quiere una parte de la fortuna? ¿Por qué ella no se hizo cargo de Dick al instante de convertirse en huérfano?” Ella debió ser presentada como una nueva sirviente, algún familiar de Wayne pero no como pariente de Grayson.
Dos años después, en la época de armar el elenco de la serie de televisión, se comienza a hacer pruebas a los actores Lyle Waggoner y Adam West para una nueva teleserie de Batman y en sus diálogos se referían a la tía Harriet como “nuestra ama de llaves, la señora Cooper.”
Al oír eso, uno nota que los productores no están todavía decididos a mencionarla como una tía de Dick Grayson.
Madge Blake fue la actriz que encarnó la figura maternal para los niños que verían “Batman.”
Aunque Alfred tampoco es mencionado en las pruebas fílmicas, es poco probable que los productores estén indecisos en traer un tercer hombre a la casa ya que Napier fue el primer actor en ser contratado para el papel.
Finalmente como todos ya sabemos, se decidieron a usar los personajes de Alfred y tía Harriet en el programa de televisión.
Esto hizo que en National / DC tuvieran que buscar la forma de regresar a la vida al mayordomo muerto.
Un científico renegado descubrió que Alfred estaba en coma y no muerto en su sepulcro, usando un invento suyo para regenerar las células del cuerpo humano, revive a Alfred pero lo transmuta en un ser vil que se vuelve un enemigo del dúo dinámico llamándose “Outsider” (Forastero) claro que después Bats encuentra una cura para su sirviente, un empleo para el científico y Harriet se mantiene en las historias, final feliz.
Cuando ciertas cosas se enfriaron, como la popularidad de la serie de tv, la editorial saco a patadas a la tía Harriet de la mansión y de la continuidad.
Alfred se quedó y hasta el día de hoy es considerado un elemento fundamental en la historia sin fin del cruzado encapotado.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.