miércoles, 22 de diciembre de 2010

UN HOMENAJE A LOS HEROES IGNORADOS.

DC Comics presentó la historia titulada “Deberían Viejos Conocidos ser Olvidados” escrita por Alan Brennert y dibujada por Dick Giordano, dentro de una historieta especial titulada NAVIDAD CON LOS SUPER HEROES #2.
Allí vemos como el Hombre Muerto (Deadman) pasa las navidades.
Luego de poseer el cuerpo del millonario corrupto y hacerlo gastar una fortuna, el trapecista fantasma al sopesar el ambiente festivo, comienza a encerrar en si mismo y a hundirse en una autocompasión.
En eso, llega alguien que le trae algo de consuelo y con sus palabras, le reafirma su papel como héroe desconocido.
Y era alguien que muchos en ese tiempo dentro de la misma editorial querían que fuese olvidada y borrada de todos los corazones de los lectores pre-crisis como vimos en LAS GUERRAS SECRETAS VS. CRISIS EN TIERRAS INFINITAS V.
Si, es el cuento navideño donde Kara Zor-El es el FANTASMA FEMENINO DE UNA FELIZ FESTIVIDAD FASTIDIANDO EL FUNCIONAMIENTO DE LOS FASTOS DC.
Considerando que Brand es un fantasma, cuando Kara le quita la imagen espectral de la mascara para revelar al hombre detrás de ella, eso agregó más dimensión al argumento navideño, un tributo a su personaje (sin decir que ella es Superchica.)
Kara comprende el desasosiego del héroe, porque los lectores antiguos pre-crisis saben que al inicio de su carrera, Kara fue una heroína anónima que Superman mantenía oculta hasta que la presentó al mundo. Pero la historia funciona aun si desconoces quien es Superchica, algunas historias ganan fuerza al hacer referencia a trabajos anteriores, un recurso utilizado en este medio, pero al parecer, no se necesito hacer eso. Claro que mientras más sepas quien es Kara, eso hace a la historia más resonante y fuerte.
“Nosotros lo hacemos porque se necesita que sea hecho. Porque si nosotros no lo hacemos, nadie más lo hará. Y nosotros lo haremos aunque nadie sepa lo que estamos haciendo. Aunque nadie sepa que nosotros existimos. Aunque nadie sepa que nosotros nunca existimos.” Dialogo directo y al punto, Brennert es uno de los escritores que siempre le ha brindado a esta editorial buenos trabajos, pocos pero buenos.
Todo esto demostraba que el personaje fue considerado como accesorio de un ideal que al desaparecer de la continuidad, recién algunos en la editorial le reconocían algo de valor por su cuenta.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.