
En este número, el visiblemente ebrio Stark cruelmente reprende a su fiel mayordomo de largo tiempo, Edwin Jarvis.
Al día siguiente, un Stark sobrio y con resaca esta sorprendido de enterarse que Jarvis le presenta su renuncia de su puesto.
El texto de la carta de renuncia se lee así:
Para: Anthony Stark.
Esto es para notificarle que yo estoy ofreciendo mi renuncia de mi posición.
Esta renuncia va a tomar efecto de inmediato.
Yo estoy saliéndome porque esto no es ya más el equipo animado, “una gran familia feliz” donde yo amaba trabajar.

Desde el año pasado o por ahí, yo he observado la moral de los Vengadores desintegrarse hasta el punto que en vez de ser un equipo o una familia, es ahora una gran colección de individuos infelices estar a punto de cocinarse en su propio guiso personal de rabia reprimida, resentimiento y frustración.
Yo he visto muchos de mis amigos silenciosamente soportar tratamientos injustos, maliciosos o vengativos.
Mis quejas personales son relativamente menudas en comparación a otras, pero yo no intento resistir calladamente.
Yo estoy firmemente convencido que esto fue hecho con la idea de “mostrarle a quien es el jefe, la ayuda contratada”
Yo no intento esperar por los alrededores para ver que es lo que sigue.
Sinceramente,
(Jarvis)
cc: Los Vengadores



Volviendo al tema, después que esa escena salió en el numero publicado, en la pagina de cartas del INVENCIBLE HOMBRE DE HIERRO #130, Michelinie explicó que la carta que apareció en el numero 127 era una equivocación: “…desafortunadamente, como sea, durante el proceso de producción en Marvel, otra carta de renuncia fue fotocopiada por error y que no tiene nada que ver con la historia del Hombre de Hierro.”

Se trataba de la carta de renuncia de Dave Cockrum que le dio a la editorial para abandonar su puesto en el personal de 1,979.
Parece que alguien en producción cambió algunas referencias de “Marvel” a referencias con “Los Vengadores.”
En 2,006, Layton confirmaba lo sucedido,”yo no puedo recordar quien fue el culpable, pero eso causó un gran alboroto en las oficinas en aquel tiempo. Fue una movida totalmente descabezada.”
Esta “travesura” al hacer publica la correspondencia privada de Cockrum, afortunadamente no hizo gran daño a las relaciones del dibujante con la editorial, puesto que Cockrum continuó haciendo trabajos ahí como empleado libre que lo facultaba a trabajar paralelamente en otras editoriales.
Queda el misterio sin resolver de quien o quienes perpetraron este “error.”
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.
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