lunes, 26 de julio de 2010

ALAN MOORE ARRUINO LA PROPUESTA CODICIOSA DE DC COMICS.

El enormemente talentoso escritor británico fue un completo aguafiestas para los planes de la editorial de historietas estadounidenses DC.
Y suena como una historia digna de un comic. Uno puede imaginar que los expertos en disimulos, Dan Didio y Jim Lee querían decir esta noticia en la Comic-con para elevar sus bonos diciendo con sus sonrisas estilo comadreja de caricaturas que Watchmen y Moore estaban en su bolsa.
En realidad, ninguno de nosotros sabe todos los detalles de esta situación.
Por lo que algunos saben, hubo a mediados de Julio, una entrevista publicada en el periódico “The Stool Pigeon,” donde el anarquista, psico-geógrafo, sibarita sicodélico y ocultista de Alan Moore hablaba de varios temas y el reportero le toco el tema de los comics, aquí unos extractos---
“inicialmente, Watchmen obtuvo bastantes lectores porque se estaba haciendo otra mirada inusual a los superhéroes, pero en realidad era más una redefinición de las historietas que si fuera una redefinición de un genero particular. Yo pienso que Dave Gibbons y yo teníamos mucho conocimiento sobre el escenario y fuimos capaces de tomarlo y cambiarlo en torno nuestra ventaja. Y, ahí no había existido una historieta más sofisticada publicada desde hacia 25 años, lo cual yo hallaba profundamente deprimente, porque (Watchmen) fue con la intención de ser algo que expandiera las posibilidades de las historietas en vez de lo que aparentemente se convirtió, en un masivo bloqueo psicológico tambaleante que el resto de la industria todavía tiene que hallar una manera de darle la vuelta.”
Moore admite que el resultado final no fue necesariamente planeado en ese momento, “nosotros solo intentábamos hacer verdaderamente una buena historia para comics de superhéroes y entonces para cuando llegamos al numero tres, de pronto nos dimos cuenta que estábamos potencialmente haciendo algo mucho más grande en nuestras manos. Cosas complejas y sutiles que no estaban en el típico genero de súper héroes, algo que era accesible a una amplia variedad de personas.”
Sobre su vigente desapego de súper héroes, “recientemente yo he tenido algunos pensamientos para distanciarme de ellos. Al menos, de sus encarnaciones actuales. Yo he llegado a la conclusión que lo que podrían ser los súper héroes es un símbolo de la reticencia estadounidense para involucrarse ellos en cualquier clase de conflicto sin una superioridad táctica inmensa. Yo pienso que esto es lo mismo si uno tuviese la ventaja de bombardear desde una alfombra desde gran altitud o si uno viniese del planeta Krypton como un bebe y tuviese poderes incrementados por la baja gravedad en la Tierra. Eso no es lo que significaban los súper héroes para mí cuando era un chico. Para mí, ellos representaban una fuente de la imaginación. ¡Superman tenia un perro con capa! ¡Él tenia una ciudad dentro de una botella! para un niño de siete años, eso es material maravilloso para hacerlo pensar. Pero ahora yo sospecho que muchos súper héroes son básicamente sobre luchas injustas. Ya saben, los matones no se meterían conmigo si yo pudiera convertirme en el Hulk.”
Una semana después, DC Comics le hace una oferta pasmosa que solamente Moore el artista podría rechazar. No ha sido un secreto que él y Gibbons poseen una combinada participación minoritaria de sus propiedades debido a un pésimo trato que hicieron con DC para publicar Watchmen. El contrato estipula que cuando se deje de imprimir, entonces los derechos revertirán 50-50 para ambos. La situación empeoró cuando Jim Lee le vendió su editorial Wildstorm (donde todo el mundo sabia que ahí trabajaba Moore) a DC, fastidiándolo más.
Legalmente, DC puede hacer todas las prequelas y secuelas que quiera vender. Pero cualquiera que tenga conocimiento de algo llamado “respeto a la inteligencia de los lectores” en esa editorial, sabe que cualquier producto que continúe la saga de Watchmen se va a ver como un descarado intento de agarrar dinero rápido, aunque DiDio y Lee declaren que van a consultar a los originales creadores antes de seguir adelante con sus planes. Cualquiera puede sospechar que ellos y DC probablemente ya tenían preparada una campaña antes de comenzar a preguntar.
Sin el nombre de Moore adherido al nuevo producto seria como diluir la marca, se debilitaría la relación entre algunos creativos que no se arrodillan ante ellos y la reacción general negativa por parte de los consumidores estadounidenses y del mundo seria de consideración.
Existe un precedente con la secuela de EL CABALLERO OSCURO REGRESA por Frank Miller, el autor y DC lograron hacer daño a la mística y distinción de la original obra por ganar dinero fácil y rápido. Sí Moore y Gibbons lograran un mejor trato y pudiesen hacer un preludio o continuación de sus VIGILANTES que ya es considerado como una obra de arte por sus propios fanáticos ¿acaso seria aceptado sin ninguna queja?
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.