viernes, 14 de octubre de 2011

¿ALGUIEN RECUERDA A LA GÁRGOLA?

No seria una sorpresa que la gran mayoría no lo recuerde. El personaje no puede jactarse de tener una gran base de fanáticos y menos si sus apariciones son muy reducidas.
De todas formas, haremos un recordatorio del mejor momento de este monstruo Marvel que participaba más como superhéroe en la línea de historietas.
La Gárgola fue creada por J. M. DeMatteis y Don Perlin durante su estadía en LOS DEFENSORES en la década de los años ochentas.
Isaac Christians, un alcalde anciano que buscaba salvar a Christiansboro, su pueblo de la inminente pobreza, lee libros de magia buscando una rápida solución e invoca un demonio llamado Abarrish que le dará ayuda en salvar a su pueblo a cambio que le sirva temporalmente.
Christians acepta y su alma es trasladada a una gárgola.
Durante un conflicto con los Defensores, evitando obedecer la orden de Abarrish de matarlos, la Gárgola trata de no enfrentarlos sino de advertirles, esto es tomado por el demonio como un acto de traición haciendo que el alma de Christians quede atrapada en el cuerpo del monstruo.
Involuntariamente, él pasaría a endosar a la fila de súper héroes que mantienen un perfil oculto al público.
A pesar de tener la habilidad de disparar flamígeros rayos de energía “bio-mística,” este personaje parecía estar más interesado en tratar de solucionar las cosas a través de una saludable discusión más que peleando.
No hay duda que algo de esta actitud fue lo que ha mantenido apartado a la Gárgola de una gran mayoría de lectores, a pesar de estar bien centrada su caracterización. Obviamente, DeMatteis fue muy fanático del personaje.
Después de dejarlo en manos del escritor Peter B. Gillis en LOS NUEVOS DEFENSORES, él escribiría LA GARGOLA, una mini-serie profundizando en los orígenes de Gárgola y cerrando cabos sueltos que había dejado atrás.
Debido a la muerte de Elaine, una muy querida amiga, la Gárgola retorna a Christiansboro. Ahí nos enteramos que el espíritu de la Gárgola original estaba dentro del cuerpo humano de Christians.
Christians cambia cuerpos con el monstruo, principalmente en la esperanza de re-conectarse con el espíritu de Elaine, su amor largamente perdido.
Claro que la original Gárgola esta preparando una traición y junto a otras gárgolas, se lanza a arrasar con todo.
Solo queda ver a Christians y a un druida de centurias de edad detener al fenómeno de convertir a toda la humanidad en una pila de paganos de apariencia extraña.
Durante la aventura se ve muchos recuerdos del pasado del anciano y nos enteramos sobre su culpa y vergüenza que lo motiva, además de su necesidad por llegar a una resolución sobre Elaine, confrontando a sus demonios internos
Derwydoon, el druida quien le dio vida a las gárgolas en el pasado, se une a Christians para ayudar a sobreponerse a sus sentimientos de fracaso.
Luego de volver las gárgolas en piedra, el anciano reclama su forma demoníaca, luego aniquila su viejo cuerpo que nuevamente lo posee el espíritu de la malvada gárgola.
Honestamente, todo un asunto muy emocional al estilo DeMatteis, pero lo hace llevadero el arte de Mark Badger. Nunca un dibujante Marvel convencional, el estilo de Badger todavía narra una historia. Cuando se trata de relaciones interpersonales, Badger mantiene las cosas relativamente normales.
Pero cuando la acción empieza, los paneles literalmente explotan en una variedad de movimientos, cortes, vueltas y líneas diagonales que a veces recuerdan el estilo de Steve Ditko.
A pesar de sus defectos, la Gárgola bien valdría ser re-examinada en las historietas actuales y quizás reimprimir algo de este material que podría inspirar a una nueva generación que no lo conoce.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.