martes, 11 de octubre de 2011

DOS SUPERAMIGOS EN UN CUENTO DE TERROR.

La historia del anuario de HISTORIETAS DE ACCION # 1 (1,987) parece una combinación rara de películas de terror de bajo presupuesto.
Para los que trataban de seguir en la continuidad DC de ese tiempo, ya estaba cancelada, la historieta LO MEJOR DEL MUNDO en donde aparecían “nuestros héroes favoritos” no se publicaba más, como vimos en SUPERMAN Y BATMAN COMENZARON JUNTOS EN UNA AVENTURA NO POR CUESTIONES CREATIVAS.
Para este relato de horror incluyendo superhéroes, John Byrne (escritor del reconstruido Superman en ese tiempo) solo busca que algunas cosas malas, espeluznantes y diabólicas se vean atrayentes con el arte de Arthur Adams y todo refinado con el entintado de Dick Giordano.
Este es quizás el primer trabajo que hizo Adams para esta editorial.
En varias partes en donde aparece Bats, se puede apreciar la influencia de la versión de Frank Miller.
“El Caballero Oscuro Regresa” era bastante popular en la editorial y los fanáticos de esa época.
El dibujante dijo en una convención de historietas en San Diego que le divirtió hacer el anuario, pero que el editor le llamó la atención para decirle que las cabezas de Superman eran demasiado grandes, “así que yo borré las cabezas que había dibujado y las dibujé a todas más grandes.”
Ustedes verán, esta historieta enseñaba dos puntos valiosos de la vida.
Aquí esta uno, menos importante que el otro:
- Una rubia con pantalones cortos mostrando buenas piernas puede ser una buena cosa.
Definitivamente una imagen con el ingenioso gancho sexy para vender el comic.
El señor Maní en la camiseta debe ser un fetiche para Adams.
La segunda gran lección necesita un poco mas de ambientación.
Ya más adelante la haré notar.
Para eso hay que resumir el argumento de este anuario.
La rubia que ya vieron (llamada “Skeeter” [Bañadera], de todas las cosas) estaba siendo perseguida en un lúgubre pantano por sus vecinos en el sur de los Estados Unidos del universo DC.
Estos vecinos actúan como cazadores, al verlos reunidos con sus teas y horcas (las del uso agrícola) formados como una especie de muchedumbre.
Ella encuentra cierta seguridad al amanecer y en su cabaña destartalada, pero después se revelaría que hay algo más de lo que los ojos ven.
Suficiente con decir que están por suceder más cosas malas, porque al seguir la historia, vemos que Batman entra en escena.
Llega al pueblo de Fayerville de forma incógnita.
La atención del detective encapotado esta en rastrear a un asesino desde Gotham hasta ese pueblo extraño.
Las victimas tenían sus gargantas destrozadas y sin gota de sangre en sus venas.
Pero al estar ante los pobladores, lo ven como una criatura diabólica que asesina a su gente.
Él se da cuenta que necesita algo de ayuda extra, para eso contacta con el otro protagonista de la historieta.
Recuerden que NO son los grandes amigos que solían ser hace un par de años atrás.
Debido a un acto editorial llamado re-inicio.
Ahora ellos apenas se conocen.
Batman es el primero en entrar en contacto con Bañadera.
Las piernas largas y sus poses sexy no lo distraen.
Los pobladores no son los únicos que lo confunden con un vampiro.
Cuando ella al fin se da cuenta que Batman es solo un hombre disfrazado de murciélago, las cosas no van a ir bien para el superhéroe.
La situación se pone rápidamente difícil.
Batman impacta contra las delgadas paredes de esa choza y cae directo hacia la arena movediza.
“¿Es este el fin de el Hombre Murciélago?”
Esa frase del viejo anunciador del programa de los años sesentas puede retumbar en las cabezas de algunos lectores al ver la escena.
Ahora es el turno del co-protagonista de la aventura.
Bañadera esta tan molesta que decide que todas sus victimas salgan de sus tumbas y ataquen al pueblo de Fayerville.
Este es un trabajo para Superman.
El hombre de acero los contiene con una prisión construida a súper velocidad.
Entonces, la criatura que antes fue una bella chica se presenta ante Superman.
Supes enfrenta a este monstruo de pantalones recortados, quien comienza a imponerle su voluntad.
Y ahí somos testigos que todavía la magia puede hacerle daño al kryptoniano post-crisis.
Vemos como Supes se marchita ante el asalto místico.
Las cosas se están poniendo bastantes feas.
Batman llega al rescate.
Las imágenes lo dicen todo.
“Yo te vi ahogarte….”
La vampira expira ignorando como logró el héroe escapar de la muerte.
Bats lo hace todo el tiempo.
Pero todos estamos acostumbrados a saber como lo hizo.
Y es aquí donde el segundo punto valioso hace su aparición, damas y caballeros:
- “Tu puedes nadar en la arena movediza, igual que en el agua.”
Ahora ya lo saben, ¡y saber es la mitad de la batalla!
La historia se cierra como todos esos primeros encuentros post-Crisis entre el hombre de acero y el cruzado encapotado.
Los dos siendo bastante distantes al despedirse.
Ambos mostrando bien esas quijadas desmesuradas estilo Art Adams.
Supes siguiendo el consejo de Bats, se debe haber dado un buen baño con agua bendita, fuera de cámaras, claro.
Como muchos conceptos pre-crisis, la amistad entre ambos héroes lentamente regresaría debido a otro reinicio en su continuidad.
A partir de esa afirmación escrita por Byrne y aprobada por Mike Carlin (editor del anuario y la línea de Súper historietas), cada vez que en alguna película, teleserie, fotonovela o cualquier producto en que se mencionase o figurase la arena movediza con alguien hundiéndose, los lectores DC podían libremente gritar “sal de ahí nadando, tu idiota, Batman lo dijo.”
Personalmente, el uso de ese conocimiento me vino a la mente al ver por la televisión, la cuarta película de Indiana “Refrigerador” Jones, que esta recagada, er, recargada de errores. Indy para salir de esa trampa solo tenia que nadar, y después de agarrar esa serpiente, él debió ahorcar con ella al que hace de su hijo. Muy insoportable ese personaje de Lucas y Spielberg; y como los chicos de South Park han dicho, no vean Indiana Jones en su quinta violación.
De acuerdo a varios sitios en la red, uno puede nadar en la arena movediza, dependiendo de su profundidad.
Así que Batman no estaba desinformado a sus seguidores. Las historietas pueden ser educativas y divertidas. A veces.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.