martes, 11 de octubre de 2011

HE AQUÍ EL HIJO DE SATAN EN SU SEGUNDA SESION.

Para REFLECTOR MARAVILLA #13, antes de abandonar la serie, Gary Friedrich (con la edición de Stan Lee y Roy Thomas) escribió la historia de la concepción y niñez de Daimon Hellstrom.
En su siguiente aparición como protagonista en las historietas, el origen del Hijo de Satán prácticamente parecía haber tomado prestado material del “Bebe de Rosemary” y “El Exorcista,” pero no tan elegantemente narrado al estilo Marvel.
Vemos a Satán llegar a la Tierra, tomar forma humana de un hombre bien parecido y usando el nombre de Hellstrom.
La mujer que elige como esposa se llama Victoria Wingate.
Debe haber alguna especie de hechizo demoníaco para que la quien será madre de Daimon no prestara mucha atención a esas orejas puntiagudas.
Aparentemente la vida fue muy buena con Satán durante los primeros años, con excepción de algunos viajes de negocios misteriosos, al Infierno, y entonces todo cambiaria cuando dos bebes nacieron.
Primero vino Daimon, después su hermana Satana, quien fue mencionada en HIJOS E HIJAS DE FAMILIAS DISFUNCIONALES SOBRENATURALES.
Debe haber una gran influencia demoníaca sobre Victoria, al nunca sospechar que algo esta mal, al ver un gran pentagrama en el pecho de Daimon como marca de nacimiento (la Marca de Satán, Stan) y dejar poner de nombre “Satana” a su hija.
Digamos que la madre de los niños (finalmente) se esta dando cuenta que las cosas en su hogar no son normales, cuando ella se tropieza con Satana sacrificando un gato en el sótano.
Pequeños episodios como ese la trastornan lo suficiente para ser enviada al manicomio, dejando a sus hijos ser criados separadamente.
Daimon se iría a un seminario y al crecer se convertiría en un sacerdote.
Mientras él crecía sin saber que su padre era el mismo Diablo, Satana aparentemente supo la verdad desde una edad tierna y no tuvo problemas con el concepto.
Después de la muerte de su madre, Daimon hallaría su diario y sabría la historia de su familia.
En su mayoría de edad, Daimon es llevado al Infierno al enterarse de toda la verdad, es allí donde le roba la carroza y el tridente a Satán para usarlos en su guerra personal contra su viejo padre.
En el mundo Marvel, Daimon de día, él era un cura; de noche, él era un anti-Cristo.
Su modo de contener su violenta naturaleza era algo familiar para los que leían historietas Marvel.
Esto era parecido a como solía Bruce Banner encerrarse o encadenarse a si mismo en un cuarto especial dentro de una caverna del desierto, durante sus primeras aventuras como Hulk.
Pero esta representación no seguiría en la historieta.
Se verían cambios al hacerse cargo como escritor, el hábil Steve Gerber en REFLECTOR MARAVILLA #14.
Cuando Gerber tomó las riendas, él se deshizo de ese concepto lo más rápido que pudo.
En su cumpleaños, Daimon se despierta después de una pesadilla y se da cuenta que sus dos personalidades se han unido.
Él ya no sufre transformaciones del anochecer al alba y se puede transformar a voluntad.
Daimon continua teniendo un alma oscura que constantemente amenaza con devorar la personalidad racional.
Gerber también le cambio la profesión de sacerdote a Daimon y lo hizo un profesor de parapsicología, lo que le permitía hacer visitas a varios lugares para efectuar exorcismos.
Le tomó un tiempo a Gerber poder figurarse como escribir acertadas historias del Hijo de Satán.
Su primer cuento fue hacerlo pelear con un demonio de hielo llamado Ikthalon.
Otro cuento sobre la sacerdotisa Zhred-Na que fue un intento para acercar a Daimon a la mitología creada por Gerber en EL HOMBRE-COSA.
El relato más memorable fue en los números 20-22, donde nuestro héroe se encuentra con una lectora mística de cartas de tarot que ha formado una alianza secreta para destruirlo.
Después de mostrarle su destino en una serie de cartas de tarot, el Hijo de Satán debe pasar una serie de pruebas que son similares a esas cartas, pero todas esas experiencias las vive inconsciente.
Este viaje es dentro de su mente, es para examinar su vida y conforme avanzan los eventos, el siente que pierde el control.
En esas pruebas, vuelven a aparecer personajes de su pasado, amigos y enemigos, incluyendo a si mismo cuando era niño, Satán, Victoria (su madre) y el Motociclista Fantasma.
En la escena de su niñez, la versión infantil de Daimon lo guía hacia el armario y lo abre.
Allí se encuentra en su interior, el padre Gosset, director de la escuela de seminaristas en donde Hellstrom vivía y estudiaba cuando pequeño.
Un grotesco demonio esta sentado en los hombros del religioso.
Ambas figuras hablan simultáneamente, compartiendo el mismo globo de diálogos, cada palabra alternándose entre ellas, Gosset citando las escrituras y el demonio contrariamente lanzando blasfemias:
“Buenos MALOS tardes DIAS, Daimon CERDO. Yo ¡NOSOTROS! estoy ESTAMOS contento REVULSIONADOS de TRES verte ESCUPOS a SOBRE ti FINALMENTE otra vez. Vamos HAZ a ME rezar VOMITAR. En POR el LA principio MITAD Dios SATAN creo MASTICO el UN cielo CERDO y SIN la UNA Tierra MADRE. Ahora ENTONCES la UN Tierra CERDO estaba ESTA informe UNIFORMADO y PERO desolada ARMADO.
Hellstrom ataca con su tridente lanzando el fuego infernal al demonio, pero quemando también a Gosset.
Ambos no son calcinados sino que el demonio es quien lleva la ropa del religioso y habla como tal.
Se nota que Hellstrom esta como para lanzarse de cabeza contra la pared. Hasta que el demonio da un gran aplauso y la escena cambia.
En un momento, él vuelve a estar consiente pero descontrolado, aparta bruscamente a sus amigos, la Dra. Katherine Reynolds, parapsicóloga, su estudiante, Christine Sandt, y el detective de policía Alex Quinn.
“¡no estoy perdiendo la cabeza…yo estoy plenamente y por completo dentro de mi mente! ¡Mi cabeza me ha tragado! ¡Yo estoy…totalmente…auto-posesionado!”
Un nuevo desmayo sucede y vemos la ultima prueba, aparece Satana en una actitud sospechosa y luego la lectora de cartas, ambas han estado tratando de liberar al alma oscura de Daimon y lo consiguen.
Daimon pelea por su vida contra su propia alma negra que ha tomado forma física y todos sus poderes, pero es ahí donde la filosofía es mas fuerte que el tridente, el humano Hellstrom HABLA con su demoníaco otro yo y le recalca que tanto uno no puede vivir sin el otro y juntos es como esta dicho que deben existir, porque el alma en todo ser, es adepta para el bien o el mal y solo uno es quien debe aceptarse tal cual es, y no odiarse a si mismo.
Gran dialogo y al mismo instante en que las dos almas vuelven a unirse en una, la gitana Swabada es eliminada con el fuego infernal de “Alma de Fuego,” los amigos de Hellstrom ven una nube fantasmagórica con un rostro adolorido aullando de muerte saliendo de la cabeza de Daimon, confirmándoles que la mente del Hijo de Satán estaba bajo ataque paranormal.
En la conclusión de la historia, Daimon les dice a sus amigos reunidos: “…yo he ganado la batalla más importante de mi vida. La que todo hombre debe enfrentar alguna vez en su vida…la crisis de la auto-aceptación.”
Esto significaba que el hombre momentáneamente había llegado a un acuerdo con su demonio interior.
Después de salir de la colección, Gerber diría, “puede que exista un poder mas alto de alguna especie, en otras palabras, pero yo dudo que eso se muestre con alguna semejanza a la versión judeo-cristiana-islámica de Dios. Yo soy agnóstico y ateo. Para mi, HIJO DE SATAN fue una especie peculiar de ficción especulativa.”
En esos tiempos, la editorial para consolidar su posición numero uno en el mercado, usaba la táctica de sacar más historietas y revistas para no dejar espacio a sus competidores en los puestos de ventas, especialmente a National / DC.
De ahí surge la decisión de dar una colección propia a su personaje relacionado con el Diablo de las escrituras sagradas.
En octubre de 1,975 apareció HIJO DE SATAN # 1 (con fecha de diciembre en su portada) con un nuevo escritor, John Warner, quien estuvo a cargo de los siete primeros números.
Warner intentó desarrollar nuevos villanos para la colección, incluyendo a seres como el Poseedor o Estrella Mental, pero ellos realmente no le llegaban a la altura de Satán.
Esto podría haber sido el problema para cualquier escritor al encargarse del personaje ¿Qué rival puede ser lo suficientemente grande para superar al mismo Diablo?
Los escritos de Warner fueron ilustrados por Sonny Trinidad, quien para muchos, era mejor que el dibujante siguiera trabajando en las revistas de horror en blanco y negro.
La mejor historia resulto ser el último número en donde figuraron Bill Mantlo como escritor y Russ Heath como dibujante.
La colección terminó en el número ocho, pero el Hijo de Satán no desaparecería del universo Marvel como muchos saben al leer LOS DEFENSORES: UNA ASOCIACION DE AVENTUREROS AUTONOMOS AVEZADOS EN AUXILIAR A LOS AFLIGIDOS.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.