
A principios del siglo XX, escritores del género terror-fantástico como H.P. Lovecraft ampliaron la cultura popular sobre los zombis y los muertos que caminan.
En una reseña sobre la historia que él escribió en 1,925 titulada “En la Bóveda,” hay una mención de un zombi mordiendo a alguien para infligir dolor, aparentemente no por causa de algún deseo de comer carne, pero eso esta sujeto a la interpretación de cada lector. Esa historia fue reimpresa en “Weird Tales” de 1,932.
En 1,952, una historia publicada en AVENTURAS EN EL TERROR #12 de la editorial Atlas

Peter Morrison les promete traicionar a tres amigos suyos y entregárselos para que los devoren o succionen su sangre, a cambio de que le perdonen su vida.
Cuando el trato se ha cumplido, para sorpresa de Morrison, son sus tres amigos (ahora convertidos en zombis) quienes se vengaran de él.
Krigstein trató de imitar el estilo del dibujante principal de Atlas en esa época, Joe Maneely.
Lo que llama la atención del cuento es que los zombis de Lee hablan, piensan, parecen ser carnívoros y beben sangre. Esta podría ser una historia precursora en el trato de los zombis, haciéndolos efectuar otros actos que no solo sean los clásicos muertos que caminan en las historietas.
En los años setentas, cuando se reimprimió este cuento de terror de 5 paginas en la historieta de terror CRIPTA DE LAS SOMBRAS, hubo alteraciones editoriales debido a que el código de censura no permitía el uso de la palabra “zombie.”


Aprovechando los cambios en las paginas, la producción jugó con la aliteración en el titulo que ahora se leía “Ghouls in the Graveyard.”




Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.
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