lunes, 4 de octubre de 2010

LA EXISTENCIA DEL FORMIDABLE FRANKEN-CASTLE HA FINALIZADO.

Con la salida a la venta de FRANKEN-CASTLE #21, la saga que colocó al Castigador como un monstruo de película de horror finalmente llega a una conclusión. El regreso a volver a ser un sujeto “normal” es algo inevitable.
Este número marca el momento de despedirse de las aventuras del Castigador en el género de horror.
Mientras la historia probablemente ha sido una de las más largas y absurdas en la vida del personaje, en varios momentos de la historieta han sido bastante entretenidos.
Rick Remender, Tony Moore, Jefte Palo, Roland Boschi, Dan Brereton y otros creadores supieron aprovechar los elementos del género de horror del universo Marvel para aplicarlo al vengativo personaje.
Todo comenzó muy simple, el Castigador fue mutilado impresionantemente por Daken, el hijo de Glotón y todas las partes corporales de Frank Castle fueron puestas en su lugar por una comunidad clandestina de monstruos, creando a “Franken-Castle,” dotándolo de armamento pesado para enviarlo a una guerra contra un ejército de cazadores de monstruos.
La razón primaria de Castle en el universo Marvel fue eliminar malhechores como sea y cuantos pueda, cuando es revivido por la Legión de los Monstruos y forzado a ser su salvador, su objetivo de matar pillos cambia a defender a los fenómenos rechazados por la sociedad.
A la vista del lector, Frank clama entrar en la guerra para vengar el asesinato de los inocentes, algo que es cierto.
Pero si uno profundiza en la saga, esta claro que él se identifica con estos rechazados, no solo por haber sido convertido en uno de ellos, sino porque también comparte el lazo de estar fuera de lugar en el mundo.
Marvel Comics tiene una amplia gama de monstruos tradicionalmente populares y para esta historieta, se ha visto un notable desfile de ellos.
Franken-Castle fue traído de regreso a la vida por Morbius, el Vampiro Viviente y la Momia Viviente.
Otros aliados incluyen al Hombre Lobo por la Noche, Manphibian y el Hombre-Cosa.
El bloque de la acción que durante toda la serie se apoyó fue la pelea por la Piedra de Sangre, la original fuente de poder del recordado cazador de monstruos Ulises Bloodstone.
Este aventurero esta directamente comprometido en el origen del antagonista principal llamado Robert Hellsgaard, quien lidera la carga contra la Legión de los Monstruos.
FRANKEN-CASTLE no solo evoca los mejores momentos de los Monstruos Marvel, sino que trata de honrar las influencias de los gloriosos días de las novelas e historietas de horror del siglo pasado.
La narración y la puesta en escena de la Metrópolis de Monstruos lleva al lector a un mundo creíble donde existe un enredo de monstruos de filmes clásicos conformando una sociedad peculiar, este es el tipo de cosas que merece ser explorada a fondo en el futuro.
Y no solo el personaje de Castle ha sido humanizado tras la fachada de un fenómeno reconstruido, Remender ha logrado que todos los demás muestren una clara profundidad y sensibilidad, en especial con los Legionarios Monstruosos.
Responsabilidad, amargura, humor negro, las emociones y expresiones logran ser vistas a pesar de sus apariencias espantosas e inhumanas.
Es gracias a la habilidad de los ilustradores como Moore que el lenguaje corporal de los personajes brilla a la vista.
Para terminar, “Franken-Castle” ha sido una trama muy diferente y poco común, desafiando la naturaleza de los personajes y combinando géneros mientras se recubría un escenario absurdo encima de otro. A pesar de su singularidad, eso todavía encaja en el resto del universo Marvel bastante impecablemente, tanto que parece como si estos veinte números hubiesen sido veinte años de existencia.
Un dato curioso sobre el Castigador: en 1,998, se utilizó al personaje para el despegue de la línea “Caballeros Marvel” dirigida por Joe Quesada y Jim Palmiotti.
El Castigador con un toque del género del horror ¿recuerdan que lo hizo volver de la muerte como una especie de ángel vengador? Esa historia de cuatro números fue tan bizarra que todos en Marvel y los fanáticos de Frank Castle parecen tácitamente pretender que nunca sucedió.
En esta ocasión, la historia ha sido mucho más demencial, pero yo pienso que si valdrá la pena hablar de ella en los siguientes años.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.