lunes, 4 de octubre de 2010

FRANKENSTEIN: LA FRANCA FAENA DE WRIGHTSON.

En los principios de los años ochentas, Bernie Wrightson hizo una adaptación grafica de “Frankenstein” de Mary Shelley, en lo que muchos consideran uno de los mejores trabajos de su carrera.
El arte pintado estaba en un lado de la página y el texto entero de la novela estaba en la cara opuesta.
Fue un trabajo que le tomó al conocido ilustrador como 6 años para terminarlo, él diría “suena peor de lo que fue. Yo nunca tuve una editorial detrás mió para hacerlo, eso fue una labor de amor. Yo estaba haciendo los dibujos entre trabajos que había sido contratado. Yo estaba haciendo algunas historietas o afiches, para ganar suficiente dinero para continuar unas semanas más y entonces yo hacia otro par de piezas de Frankenstein.
Yo nunca verdaderamente llegue al punto donde yo estaba herido financieramente o muerto de hambre por estar haciendo “Frankenstein.” Yo solo me propuse hacerlo porque era algo muy personal para mí.
Esto fue más un ‘quiero hacer esto exactamente de la forma en que yo quiero,’ si yo hubiese tratado de trabajar con una editorial en esto, entonces yo hubiera tenido que hacerlo a su manera como desean. Ese es el porque yo lo hice por mi cuenta, porque yo había estado en este campo lo suficiente para ese entonces y ya había tenido bastante experiencia para saber como funciona esto. Yo sabía que podría encontrarme con una pared editorial y yo estaba seguro que no iba a encontrar alguien que estuviese dispuesto a realizar un libro en blanco y negro.
Cuando finalmente yo firme el contrato con Marvel para la primera edición de “Frankenstein,” lo primero que me preguntaron fue ‘Caray, ¿no podríamos hacer algo de estos en colores?’ [risas] yo dije ‘¡no!’ y ellos dijeron, ‘pero....’ ‘¡NO!’ [carcajadas] y el trabajo mantuvo su integridad, yo no les permití tocarlo.”
Existieron rumores que el ilustrador contrajo tendonitis o una aversión a ciertos químicos por causa de sus dibujos de “Frankenstein.”
La aclaración a ese tema la dio Wrightson, quien había desarrollado una sensibilidad al metal de níquel y que se hallaba en la parte pequeña metálica en los pinceles que sostienen las cerdas y que eran 90% de níquel, “eso hizo que las puntas de mis dedos se llagaran e inflamaran. Todo el tiempo estaban heridos y verdaderamente delicados todo el tiempo. Yo estuve preocupado por no sabia que era eso, yo vi a muchos doctores que no podían identificar lo que me pasaba, hasta que finalmente vi a una especialista en piel quien hizo el diagnostico y ella me dio una pomada para untar. Eso resolvió mi problema pero apareció otro ¿Cómo iba a sostener un pincel ahora?
Mis dedos tenían que hacer contacto con el metal y entonces trate de cubrirlo con cinta adhesiva pero eso no estaba bien porque perdía el control, trate de sostener el pincel alejándome por su tallo, así mis dedos estaban en la madera pero eso se veía ridículo. Así que después de tratar todo lo que me ocurría, mi ex-esposa sugirió ‘¿Por qué tu no pintas esa cosa con esmalte para uñas?’ Bien, ¡duh! [risas] así que eso es lo que he estado haciendo desde entonces sin ningún problema.”
Al ver esas ilustraciones de “Frankenstein” uno puede notar que el artista ha puesto su alma y corazón en su obra, “yo tenia a Frankenstein en la mente, yo tenia una idea de cómo los dibujos tenían que verse, y yo quería hacerlo a mi manera.”
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.