miércoles, 18 de enero de 2012

EL ESCRITOR QUE NO ENTENDIA COMO EXPLORAR EL CONCEPTO DEL HOMBRE ARAÑA.

Si se tiene que mencionar si es que existe un escritor que no comprendía lo que es el Hombre Araña y aun así, lograba salirse con la suya, ese es David Michelinie.
Alentado por los araña-editores, Michelinie cometía el gran error que muchos escritores hacen, es pensar que porque un personaje es divertido, él debe ser un payaso o una broma.
Incluso cuando Arañita hace un montón de chistes, él siempre ha sido un personaje oscuro con historias oscuras.
En las historias clásicas de Ditko-Lee especialmente se capturaba ese oscuro y furioso interior ocultado por esa fachada de bromista, solo echen un vistazo a la furia desatada por el Hombre Araña en el legendario arco del Planeador Maestro / Dr. Pulpo.
El trepador de muros era un volcán de ira. Michelinie escribía al Hombre Araña como si él fuese el elemento cómico de su propia historieta.
Aja, él no era muy “heroico” en los escritos de Michelinie, además de payaso, lo hacia rebajarse por otros personajes como los villanos “súper estrellas” que hacían gran negocio para Marvel como Veneno y Carnicería; o cualquier otro personaje desde los Nuevos Guerreros o los Hombres-X hasta tipos por estar en el candelero del momento como Cardiaco o Chance, que gozaban del tratamiento “heroico,” reduciendo al Hombre Araña de su lugar.
Hasta este día, la perplejidad embota la mente al saber que Michelinie se mantuvo en EL SORPRENDENTE HOMBRE ARAÑA por un largo tiempo, a pesar que era evidente que él no entendía al personaje.
Es doloroso pensar que quizás existe una generación de coleccionistas que comenzaron con la versión de Michelinie y piensan que Arañita básicamente es algún tipo ágil y rápido en un disfraz llamativo quien lanza un montón de chistes y deja lo más pesado de la carga a otros personajes más “heroicos.”
Siempre ha existido una tendencia oculta y oscura con Arañita y mucho más poder natural que Michelinie nunca exploró.
Michelinie fue todo un escritor artificioso, usando simbióticos hasta el cansancio y usando cuantas estrellas invitadas “calientes” pudiera, con absolutamente ningún desarrollo de personaje o visión para el protagonista principal, el Hombre Araña. Uno puede especular que su alargada estadía duró porque eso coincidió con la participación de tres dibujantes considerados “calientes” en esa etapa: McFarlane, Larsen y Bagley.
También uno puede creer que el largo periodo de estancamiento en las historietas del Hombre Araña, y el titulo principal en las manos de Michelinie, es lo que los araña-editores eventualmente se desesperaron bastante para sacudir las cosas con la peor de sus ideas: la saga del Clon. Pero eso es otra historia.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.
P.D.: Una de las grandes desilusiones con la serie animada del Hombre Araña en los años noventas es que parece haberse inspirado demasiado en la caracterización de Michelinie también.