viernes, 6 de enero de 2012

CHAMBONADAS CLASICAS DEL CHANCERO CO-CREADOR Y EDITOR DEL HOMBRE ARAÑA.

Voy a mostrarles algunos errores memorables que aparecieron en EL SORPRENDENTE HOMBRE ARAÑA, algo que yo ya había mencionado sin imágenes hace tiempo atrás en ¿QUIEN CREO AL HOMBRE ARAÑA?
Pero hoy verán y podrán comparar los paneles originales con los corregidos.
Como ya lo dije antes, todos en la editorial estaban apresurados en sacar el primer número.
El primero en equivocarse fue Lee por no recordar bien el nombre de Parker-Palmer al escribir los diálogos.

Luego, el letrerista John Duffy no se queda atrás al estar distraído y olvidarse que ya había puesto la palabra “Parker” en otros globos de diálogos.
En cuanto al Doc Pulpo diciéndole a Arañita “SUPER-MAN,” uno prefiere creer que el científico Otto Octavius nunca había visto un súper (“-” guión) hombre en su vida y se estaba burlando del heroico adolescente.En números siguientes, aparecerían pequeños errores como Liz Allan o Harry Osborne (debería ser Liz ALLEN o Harry OSBORN) pero esos lapsus de Stanley eran considerados divertidos, por él mismo, decirle al padre de Liz ¿Sr. Brant? (en el numero 17.)
O cuando hizo su primera aparición Anna Watson (la tía de Mary Jane) fue nombrada como “Watkins.”
Para otros que toman en serio el trabajo final, Lee se descuidó, porque como escritor / editor en jefe, se supone que él ya leyó y revisó los dibujos para que NO haya equivocaciones, “el sonriente” sujeto no debió confiarse tanto en dar un visto bueno tan rápido.
Pero en el futuro, existió un escritor que usaría todos los desatinos de Lee y los utilizaría en sus historias, todo un profesional CUANDO LOS CREATIVOS CUENTAN CUENTOS CONCORDANTES.
Si, hablo de Kurt Busiek, quien hizo que Peter Parker utilizara el nombre de “Peter Palmer” como un alias para una misión en RELATOS NUNCA CONTADOS DEL HOMBRE ARAÑA #7.
Busiek también hizo que la tía May se dirigiera a Anna Watson como Anna Watkins como una señal temprana de su perdida de salud, y que posteriormente necesitaría una transfusión de sangre (como se vio en EL SORPRENDENTE HOMBRE ARAÑA #10)
Con respecto a Lee, el chancero editor aprovecharía sus errores para hacerlos pasar como un momento ocurrente para sus lectores, en especial si premiaba a los más avispados en descubrirlos con un “No-Prize” (No-Premio) para obtenerlo, un lector debía encontrar un error en las historias y sí se hacia merecedor de un “No-Prize,” lo que recibía por correo, en realidad era tan solo un sobre vacío.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.