miércoles, 11 de enero de 2012

LOS PADRES SEPARADOS DE PETER PARKER, EL ESPECTACULAR HOMBRE ARAÑA.

Después que la revista “Time” publica un articulo sobre el Hombre Araña creado por Stan Lee, Steve Ditko escribe una carta a la redacción para informarles que él fue quien dibujó al Hombre Araña, co-creándolo junto con Lee quien actuó como guionista y editor.
Entonces, Lee hace un comentario público en una carta a Ditko, “yo he considerado siempre a Steve Ditko como co-creador del Hombre Araña.”
Sabemos que Lee siempre ha sido claro en todas las entrevistas, al decir que el tipo quien pensó la idea inicial para un personaje (sin tener en cuenta de cómo esa idea no esta desarrollada) es el creador.
Ditko responde en “The Comics” del mes de mayo del 2,001, “considerar significa examinar, reflexionar, mirar de cerca, etc. Y no admite o clama o declara que Steve Ditko es el co-creador del Hombre Araña.”
En esto hay que darle la razón al dibujante, al decir Lee que esta dispuesto a “dar” el crédito de co-creador por el Hombre Araña, uno puede ver cuan ofendido esta Ditko ante tal actitud. “Dar” implica algo obtenido sin ganárselo y seguramente Ditko cree que él se ganó el crédito con su arte. Lee es escritor / editor profesional y sin duda que sabe escoger sus palabras con cuidado. El sujeto deliberadamente escogió decir que él “considera” a Ditko para ser el co-creador, en vez de simplemente decir “Ditko ES el co-creador del Hombre Araña.
En esos ensayos, Ditko últimamente había mencionado cosas inquietantes sobre el pasado, pero todavía de vez en cuando, él comentaba en detalle.
Lee respondió, “en este punto, yo no se que decir, yo no quiero que esto se convierta en una riña porque yo quiero al tipo. Pero yo no se que hacer para hacerlo feliz.”
Ditko entonces dijo, “yo se porque yo deje Marvel pero nadie más en este universo supo o sabe porque. Eso puede ser de poco interés para darse cuenta que Stan Lee escogió no saber, escuchar porque yo me fui.”
Eso parecía una declaración excesivamente dramática por parte de Ditko, gente como Dick Giordano o Mark Evanier decían lo que Ditko les platicó, que él abandonó Marvel porque estaba descontento con el bajo monto de crédito y salario que recibía Lee por el trabajo que Lee y él hacían, (según Lee el trabajo era 50/50 y según Ditko era 70/30, más para su favor) pero lo peor fue que Martin Goodman (el gran jefe de Marvel en esos años) no cumplió con sus promesas de darle parte de las ganancias al licenciar sus co-creaciones. Uno tiene que dudar que haya más razones para su partida de Marvel.
Por lo que uno entiende de Ditko, parece que su filosofía objetivista, la cual estaba tratando de explorar más y más en las historias que co-escribía para Peter Parker / Hombre Araña, estaba siendo socavada por el editor de los guiones, Lee, co-creador del personaje.
Ditko no podía realmente transigir y en tanto avanzaban los años sesentas, se intensificó la poca disposición para condescendencias. Como Lee (editor) anulaba a Ditko (co-guionista / dibujante) en las disputas con Lee (guionista), él sintió que él tenia que irse.
Lee dijo que él no tenia idea porque Ditko se fue.
Ditko dijo que Lee escogió no saberlo.
Reiterando sobre ese tema, tanto Ditko como Jack Kirby, han contado que Goodman les prometió alguna especie de participación en las ganancias obtenidas de las licencias de los personajes que ellos crearon y que después él rompió su palabra.
Basado en lo que todos en la industria del comic estadounidense se expresan de Goodman, parece ser que él nunca intentó honrar esas promesas y por supuesto, nada estaba escrito y registrado.
Especulando en lo de “Stan puede haber elegido no saber” va más en el sentido de no querer involucrarse contra su jefe y pariente o no apoyar a los dibujantes por alguna razón personal suya.
Pero por 30 años, Ditko mantendría silencio y cuando se decide declarar, lo hace a través de ensayos en una fuente poco conocida, “The Comics” a la que la gran comunidad no tiene acceso.
Sobre el porque Lee y Ditko no se hablaban en el ultimo año, es obvio que tienen que ser a causa de disputas por el argumento de la historieta del Hombre Araña.
Quizás Ditko ignoraba lo dicho en las charlas de planear. Quizás Lee estaba fastidiado que Ditko tuviese el crédito de co-guionista.
Todos señalan como punto de quiebre el asunto que Ditko quería que el Duende Verde tenia que ser un don nadie y Lee se oponía por completo para que fuese Norman Osborn.
Ahora se sabe que Stanley quería que el Duende Verde fuese una cosa casi mística al estilo de un genio dentro de la lámpara árabe. Steven nos daba la versión con la que todos estamos familiarizados.
Al ver lo planteado en los argumentos, fue Ditko quien sugería que Osborn podía ser el Duende. Ditko nunca ha dicho que él quería que otro fuese revelado como el villano. Lee nunca ha declarado que ambos hayan discutido sobre este punto. La historia “Stan y Steve están en desacuerdo sobre la identidad del Duende” es bastante repetida por todo el mundo, pero nunca se señala al informante inicial.
En todo caso, eso hubiese sido bastante imposible para ellos el discutir sobre este o cualquier otro punto del argumento ya que ellos NO se hablaban durante los últimos 12 meses de Ditko en la historieta.
Y Ditko estaba haciendo enteramente solo el argumento del Hombre Araña, haciéndole las cosas muy difíciles a Lee para anular cualquier decisión que Ditko hubiese hecho sobre la identidad del Duende.
Ditko ya había hecho una historia en el número 27 donde el misterioso Amo del Crimen cae muerto y es desenmascarado revelando ser un desconocido y no el personaje de Fred Foswell, como el Hombre Araña y todos los lectores esperaban.
Ditko planeaba, dibujaba y entintaba las historias, y entonces las entregaba a alguien en la oficina editorial para que Lee les ponga los diálogos. Stanley no tenia idea de lo que trataba el numero hasta que recibía el trabajo hecho. Ellos no discutían las historias de antemano.
Uno se pregunta si alguna vez ambos discutían sobre puntos del argumento a través de otra persona (ejemplo: Sol Brodsky, uno de los asistentes de producción) como ellos no se hablaban directamente.
Todos los conocidos de ellos mencionan que Lee estaba molesto por algunas cosas que Ditko hacia en las historias y Ditko estaba molesto por algunas cosas que Lee cambiaba en las historias. Al final, Ditko se va de la editorial regida por Goodman y Lee, aparentemente por su filosofía personal, su rigidez en ciertos aspectos de cómo llevar la historieta y disputas salariales entre varias cosas.
Lee, como hábil hombre de negocios, sabia que podría haber una baja en ventas de la historieta cuando los fanáticos de Ditko no lo vieran en los créditos y se decidió a dar un gran impacto al revelar la identidad del Duende que había sido un secreto por mucho tiempo. También la dirección de los personajes cambió al salir Ditko de la historieta.
Durante el juicio de los herederos de Kirby contra Marvel, Stan Lee, Roy Thomas, Larry Lieber y John Romita Sr. testificaron sobre las condiciones de trabajo en la casa de las ideas, las creaciones de los personajes, etc.
Romita, sucesor en dibujar (y co-guionista sin ser acreditado claramente) en el Hombre Araña dijo en su declaración, “Lee y Ditko terminaron siendo incapaces de trabajar juntos porque ellos estaban en desacuerdo en casi todo. En lo cultural, social, político, histórico, todo, ellos estaban en desacuerdo en los personajes…”
Cuando Ditko volvió a trabajar en Marvel en el régimen de Jim Shooter (editor en jefe) él indicó que no quería hacer nada con el maestro de la magia negra, el Dr. Extraño (también conocido como el amo de las artes místicas o el hechicero supremo que co-creó con Lee) y el Hombre Araña ya que su filosofía es rechazar trabajar en colecciones con héroes “defectuosos.”
Según Shooter, Ditko le dijo que cuando él trabajó en el Hombre Araña, el personaje todavía no era un adulto, así que estaba bien que un chico cometiera algunos errores (¡¿?!) siendo un seguidor de Ayn Rand, uno de sus principales credos es que él acepta un trabajo, entrega lo que ha sido pagado y continúa con lo siguiente.
En los años noventas, Lee y Ditko estuvieron juntos durante una reunión de negocios con el presidente y algunos editores de Marvel (de ese momento) para tratar el proyecto: “el Mundo del Mañana Maravilla” (ahora conocido como “Maravilla 2,099”) por lo que comentó Ditko, él rechaza trabajar con personajes inmorales que se presenten como heroicos, que tengan valores liberales o se vea glorificación del comportamiento que él juzgue cuestionable. Resultado, gracias, pero no gracias.
Para concluir, si uno ve los elementos de juicio y asigna el crédito correspondiente, entonces uno se da cuenta que combinación potente era el dueto Lee-Ditko y porque fueron un suceso:
- héroe adolescente con problemas del mundo real: Stan / Steve.
-diseño único de disfraz: Steve.
-creación de villanos: Steve.
-dialogo: Stan.
-argumentos: Stan / Steve.
-edición: Stan.
Realmente fue un gran esfuerzo de equipo.
¿Quizás los días que tomaban dibujar no eran equitativos con las pocas horas que tomaban escribir? ¿Tal vez es ahí donde la sensación de injusticia surge?
Ditko logró algo que era imposible, tener crédito como co-guionista de la historieta, pero desde que él abandona la compañía (donde siempre él evito ser participante de las promociones, o de ser fotografiado, no hacer ningún tipo de aparición en público, no hacer ningún tipo de entrevistas, no querer dibujar nada de sus co-creaciones al volver a Marvel y apenas hacer algún comentario público hasta los años noventas) la mayoría de la gente no se va a dar cuenta de quien eres.
Especialmente cuando las ventas y la fama del Hombre Araña se incrementó durante la presencia de Romita, quien se quedó por algunas décadas en la compañía en alguna función.
Así es como se dieron las cosas.
Este es el año que el Hombre Araña cumple 50 años ¿podrá Marvel sacar un número especial hecho por Steve Ditko, sí puede convencerlo? ¿Podrá Ditko superar su rencor, sí es que existe? ¿Podrá obtener una terapia para ello, sí la necesita? ¿La historieta podrá continuar sin él, sí la abandona? Ah, esa ultima pregunta ya fue contestada hace décadas atrás. Todo dicho.
Escrito por Héctor Augusto Sovero Gastañeta.